
Renault demuestra que fabricar coches eléctricos en Europa es rentable: alcanza el millón de unidades producidas
Renault ha alcanzado el millón de coches eléctricos fabricados en Francia, confirmando el éxito de una estrategia que muchos consideraban imposible; el Renault 5 se ha convertido en el gran protagonista de esta transformación industrial; ahora el reto será mantener la competitividad frente al avance de los fabricantes chinos.

Durante años se dio por hecho que fabricar coches en Europa, y especialmente modelos eléctricos de pequeño tamaño, era una batalla perdida frente a Asia. Los elevados costes laborales y la creciente presión de los fabricantes chinos hacían pensar que la industria europea tendría muy complicado mantener su competitividad. Sin embargo, Renault acaba de demostrar que ese escenario no era inevitable.
El fabricante francés ha anunciado que ya ha superado el millón de coches eléctricos producidos en Francia, un hito que supone mucho más que una cifra simbólica. También confirma que la estrategia iniciada hace cinco años con el plan Renaulution ha funcionado y que la producción local puede ser rentable incluso en un mercado cada vez más exigente.
Cuando Renault presentó en 2021 su plan para relocalizar la fabricación de sus coches eléctricos de menor tamaño en Francia, no faltaron las dudas. Muchos analistas cuestionaban la viabilidad económica del proyecto y consideraban prácticamente imposible competir con la creciente ofensiva de los fabricantes chinos, que contaban con costes de producción mucho más reducidos.
El Renault 5 ha sido la pieza clave del éxito

Si hay un modelo que explica buena parte de este éxito, ese es el Renault 5 E-Tech. El utilitario se ha convertido en el gran protagonista de la nueva etapa de la marca y ha cumplido con el objetivo para el que fue concebido: acercar el coche eléctrico a un público mucho más amplio.
La demanda ha respondido mejor de lo esperado. El Renault 5 ya superó las 100.000 unidades producidas el pasado año y todo apunta a que antes de finalizar 2026 alcanzará las 200.000 unidades, consolidándose como uno de los grandes éxitos comerciales de la marca.
Este incremento de la demanda ha obligado a la planta de Douai a aumentar el ritmo de producción. La fábrica incorporó un turno de noche y reforzó su plantilla con la contratación de 500 trabajadores temporales para poder atender los pedidos.
Pero el aspecto más llamativo no es únicamente el volumen de ventas. También lo es la rentabilidad. Según ha explicado François Provost, director general de Renault Group, el Renault 5, el Renault 4 y el Renault Twingo generan márgenes superiores incluso a los obtenidos con el Renault Mégane y el Renault Scénic, modelos pertenecientes a un segmento superior.
Para conseguirlo, Renault ha transformado por completo su sistema de producción. La compañía ha simplificado sus plataformas, ha incrementado el nivel de automatización de sus fábricas y ha reducido considerablemente los costes logísticos. Uno de los cambios más importantes ha sido sustituir la importación de baterías procedentes de China por baterías fabricadas en la planta de AESC Envision de Douai, operativa desde marzo de 2025.
Una apuesta industrial que todavía afronta importantes desafíos

Este cambio de rumbo ha requerido una inversión muy importante. Desde 2021, Renault ha destinado 13.000 millones de euros a modernizar sus instalaciones francesas, una cifra que el fabricante prevé repetir dentro de su próximo plan estratégico.
El impacto también ha sido relevante desde el punto de vista laboral. La producción de coches eléctricos en Francia sostiene actualmente 39.000 empleos directos y otros 35.000 puestos de trabajo indirectos vinculados a proveedores y empresas auxiliares.
Aun así, la estrategia también obliga a tomar decisiones difíciles. Para dejar espacio al aumento de producción del Renault 5 en Douai, el próximo Renault Scénic eléctrico se fabricará en España, mientras que el Renault Twingo saldrá de la planta de Novo Mesto, en Eslovenia.
Además, la independencia industrial todavía está lejos de ser completa. Aunque la producción de baterías ya se realiza en Francia, numerosos componentes electrónicos y materias primas estratégicas continúan dependiendo de proveedores internacionales.
Renault considera que este primer millón de coches eléctricos fabricados en Francia demuestra que la industria europea todavía puede competir. Sin embargo, la presión de los fabricantes chinos continúa creciendo. Actualmente mantienen una ventaja de costes estimada entre el 30% y el 40%, mientras su cuota de mercado en Europa ha pasado del 2% al 10% en apenas tres años.
El fabricante francés entiende que mantener esta competitividad exigirá algo más que inversiones industriales. También será necesario contar con un marco regulatorio, energético y fiscal que permita a los fabricantes europeos competir en igualdad de condiciones. Solo así este millón de coches eléctricos producidos en Francia dejará de ser un éxito aislado para convertirse en el inicio de una nueva etapa para la industria automovilística europea.
España, cada vez más importante para Renault

Actualmente, la producción de coches eléctricos de Renault se concentra en Francia, pero España tendrá un papel cada vez más importante en esta estrategia durante los próximos años. La planta de Palencia será la primera factoría española de la marca dedicada a fabricar modelos eléctricos, un cambio histórico para unas instalaciones que hasta ahora habían estado especializadas en vehículos con motores de combustión e híbridos.
En Palencia se producirán tres coches eléctricos desarrollados sobre la nueva plataforma RGEV Medium 2.0. Los modelos asignados serán el Renault Scénic, el Renault Rafale y el Mitsubishi Eclipse Cross, reforzando el peso de la fábrica española dentro de la estrategia de electrificación de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. Con ello, la planta se convertirá en uno de los centros de referencia del grupo para la fabricación de coches eléctricos destinados al mercado europeo.
Por su parte, la factoría de Valladolid continuará desempeñando un papel clave dentro del grupo Renault con la producción de nuevos modelos y componentes. La apuesta por España permitirá complementar la actividad de las plantas francesas, donde actualmente se fabrican modelos como el Renault 5, el Renault 4, el Renault Mégane y el Renault Scénic, consolidando una red industrial europea cada vez más especializada en la fabricación de coches eléctricos.


