
Sacrilegio o lo mejor de dos mundos: el Porsche 911 SC con sistema Tesla que está a la venta
Un Porsche 911 SC de 1983 convertido en coche eléctrico ha salido a la venta en Francia; mantiene su estética clásica pero cambia completamente su mecánica sustituyendo su viejo motor gasolina por un sistema de propulsión de Tesla y una batería de BMW. ¿Sacrilegio o una obra de arte?

Hay anuncios que te hacen levantar una ceja… y luego leerlos dos veces. Este es uno de ellos. En Francia ha aparecido a la venta un Porsche 911 SC de 1983 bastante especial. A simple vista parece una unidad clásica más, con ese encanto de los 911 de la serie G, pero en cuanto rascas un poco, descubres que aquí hay truco. Y de los gordos.
El protagonista de esta historia apenas cuenta con 5.000 kilómetros en su cuentakilómetros, una cifra que ya de por sí hace sospechar. Pero la explicación llega rápido: este Porsche no es exactamente como salió de fábrica. El motor bóxer de seis cilindros ha desaparecido para dar paso a algo mucho más silencioso… y también más potente, silencioso, económico y moderno. En su lugar ahora trabaja un sistema de propulsión procedente de un Tesla Model S, lo que convierte a este icono alemán en un coche eléctrico con todas las letras.
El resultado es, cuanto menos, llamativo. Por fuera sigue siendo ese deportivo clásico que enamora a cualquiera, pero por dentro y bajo el capó estamos ante una reinterpretación total. Un ejemplo perfecto de ese fenómeno llamado retrofit, que en países como Francia todavía está lejos de popularizarse, pero que poco a poco empieza a dejar propuestas tan curiosas como esta.
Más potencia, menos ruido, más rápido

Este Porsche 911 SC no es una chapuza improvisada en un garaje. La conversión ha sido realizada por RoadSport Electric Cars, una empresa especializada precisamente en transformar modelos de Porsche en coches eléctricos, con sede en Port-Marly. Y eso se nota en los detalles y en el planteamiento del proyecto.
En cuanto a su diseño exterior y medidas, el coche mantiene la esencia original, pero añade el conocido Turbo Look, con aletas ensanchadas, llantas de mayor tamaño y el inconfundible alerón trasero de grandes dimensiones. Una estética más agresiva que encaja perfectamente con el carácter del modelo, y que le da ese aire de 911 Turbo sin serlo realmente.
En el interior y equipamiento no hay grandes cambios reseñados en el anuncio, más allá de lo necesario para adaptar la nueva mecánica. La filosofía aquí es clara: mantener el espíritu clásico, pero con una tecnología completamente distinta bajo la piel.

Pasando al sistema de propulsión y rendimiento, el salto es interesante. El motor original de 204 CV deja paso a un sistema eléctrico que eleva la potencia hasta los 270 CV. Además, desaparece la caja de cambios manual en favor de una transmisión de una única velocidad. El resultado es un coche más potente, con una entrega de par inmediata y una conducción completamente diferente a la del modelo original, pero con todo el encanto del diseño del clásico.
En cuanto a la batería, este 911 recurre a un pack de 42 kWh procedente de un BMW i3, lo que sitúa el peso total del conjunto en unos 1.250 kg. No es una cifra desorbitada teniendo en cuenta la transformación, y permite mantener un comportamiento relativamente fiel al concepto original del coche.
La autonomía no aparece detallada en el anuncio, pero el especialista encargado de la conversión habla de unos 250 kilómetros por carga, aunque debido a la aerodinámica y los neumáticos, posiblemente no llegue a 200 km reales. Puede parecer una cifra modesta hoy en día, pero encaja con el uso que se espera de un clásico como este: salidas de fin de semana, disfrute ocasional y poco más. No estamos ante un coche pensado para viajar largas distancias, sino para disfrutarlo de otra manera.

Además, el vendedor asegura que la carrocería está en perfecto estado y que el chasis ha sido adaptado para soportar tanto el aumento de potencia como el mayor peso, con mejoras en elementos como la suspensión y los frenos. El coche también se entrega con su dossier técnico completo y la homologación europea, algo imprescindible para circular legalmente.
Y llegamos al punto clave: el precio. Este Porsche 911 SC de 1983 se anuncia por 79.000 euros. Una cifra que puede parecer elevada si la comparamos con una unidad “normal” de este modelo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que solo el kit de conversión ronda los 40.000 euros, a lo que hay que sumar el coste del coche base.
Al final, estamos ante una propuesta muy particular. Un clásico que pierde parte de su esencia, sí, pero que gana una nueva vida adaptada a los tiempos actuales. Para algunos será casi un sacrilegio; para otros, una forma inteligente de seguir disfrutando de un mito sin las limitaciones de los motores tradicionales. Como suele pasar en estos casos, la polémica está servida.
El debate queda servido, ¿sacrilegio o una obra de arte?
Fuente | Roadsport-electric-cars


