
Esta es la ventaja tecnológica de los coches eléctricos dotados de baterías CATL

CATL no es el mayor fabricante mundial de baterías para coches eléctricos y sistemas de respaldo por casualidad. Nuevas pruebas realizadas por Morgan Stanley dejan bastante claro por qué está donde está: no es sólo que fabrique a montones y tenga una enorme economía de escala, es que además sus baterías presentan la menor degradación del mercado, con una ventaja apreciable frente a sus rivales.
Según las previsiones de Morgan Stanley, en 2025 las instalaciones globales de sistemas de almacenamiento de energía alcanzarán unos 600 GWh, cifra que crecerá hasta superar los 900 GWh en 2026. En este contexto, controlar la degradación de las baterías se convierte en un factor decisivo para ofrecer productos competitivos en coste por ciclo, algo que empieza a marcar diferencias reales entre fabricantes.
Las pruebas recientes del banco estadounidense muestran que las baterías de litio de CATL superan de forma clara a la competencia en envejecimiento. Tras recorrer 2.000.000 de kilómetros, las baterías de CATL conservaban en torno a 400 kilómetros de autonomía, mientras que las celdas de otros proveedores se quedaban alrededor de 350 kilómetros o menos.

El estudio se apoya en datos de 12 coches eléctricos, 100 baterías analizadas y aplicaciones reales en cuatro grandes ciudades chinas. En los gráficos de Morgan Stanley Research se aprecia cómo los modelos identificados como 11 y 12, equipados con baterías de CATL, muestran una degradación mucho más lenta que la del resto de proveedores.
Un ejemplo especialmente llamativo está en el Proyecto Nacional de Demostración Eólica-Solar-Almacenamiento de Zhangbei, en China, donde CATL es uno de los cuatro proveedores de baterías LFP. Las únicas baterías que no han tenido que ser sustituidas en todo este tiempo son las de CATL, manteniendo más del 90% de capacidad residual tras 14 años de uso.
CATL también fue el primer fabricante en desplegar en 2020 una batería LFP con más de 12.000 ciclos en Jinjiang. El sistema en el que se utiliza está diseñado para durar más de 20 años, trabajando a un ritmo de 1,5 a 2 ciclos diarios, una cifra que dice mucho de su resistencia a largo plazo.
Otro dato que refuerza esta posición es el de las garantías. En 2024, la ratio de provisiones por garantía de CATL fue del 3,8%, mientras que las reclamaciones reales se quedaron en apenas 0,2%, el nivel más bajo registrado en China según Morgan Stanley.

Los analistas también destacan la celda de 587 Ah de CATL como “la solución óptima” para el almacenamiento de energía, por su equilibrio entre seguridad, durabilidad y eficiencia. Desde que comenzó su producción en serie en la planta de Jining en junio de 2025, la compañía ya ha enviado más de 2 GWh. Esta instalación tiene capacidad para fabricar más de 220.000 celdas al día, con tiempos de ciclo inferiores a 2 segundos.
Además, CATL puede producir estas celdas con un 42% menos de coste, manteniendo estándares de seguridad a nivel PPB, algo que, según Morgan Stanley, refuerza su liderazgo en las tecnologías de almacenamiento de nueva generación.
En cuanto al mercado, los datos más recientes de SNE Research muestran que CATL dominó el sector global de baterías para coches eléctricos durante los once primeros meses de 2025, con una cuota del 38,2%. En segunda posición se situó BYD, también china, con un 16,7%. CATL suministra baterías a grandes fabricantes como Tesla, BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen, además de abastecer a vehículos comerciales y sistemas de almacenamiento de energía a gran escala.
Por último, la compañía anunció recientemente que sus baterías de sodio estarán listas para un uso masivo a finales de 2026. Estas nuevas baterías se destinarán a sistemas de intercambio de baterías, coches eléctricos de pasajeros, vehículos comerciales y soluciones de almacenamiento, lo que apunta a que CATL todavía tiene margen para seguir ampliando su ventaja.



