
Volkswagen quiere demostrar que se puede conducir un coche eléctrico casi “gratis” gracias a la tecnología V2G
Volkswagen Vehículos Comerciales y la empresa energética Enercity van a llevar a cabo un proyecto piloto conjunto en el que explorarán las posibilidades de la tecnología V2G utilizando una flota de 75 ID. Buzz.

La tecnología V2G (Vehicle-To-Grid) presenta un enorme potencial para los usuarios de coches eléctricos de cara a un futuro que está a la vuelta de la esquina. Así lo quiere demostrar Volkswagen que, de la mano de su marca de vehículos comerciales y de Enercity, va a llevar a cabo un interesante proyecto piloto para demostrar las bonanzas, la viabilidad técnica y el potencial tecnológico de esta tecnología.
El V2G consiste, básicamente, en conectar el coche eléctrico a la red eléctrica y usar su batería como un sistema de almacenaje de energía más: durante la noche, cuando la electricidad es más barata, el vehículo puede recargar su batería; pero durante el día, puede suministrar energía a la red cuando la electricidad es más cara y hay mayores picos de demanda.
Esta es la idea que van a intentar demostrar VW Vehículos Comerciales y Enercity, empleando una flota de 75 unidades del VW ID. Buzz y la infraestructura de carga BiDi (bidireccional) de la empresa energética. Las pruebas en laboratorio han sido satisfactorias y ahora toca probar en condiciones reales lo que puede dar de sí la interacción entre el vehículo, el punto de recarga, el sistema de gestión de energía y la central eléctrica virtual para esta prueba.

V2G o cómo conducir casi “gratis”
La tecnología bidireccional en los coches eléctricos está ya más que presente, si bien las aplicaciones actuales se limitan a la tecnología V2L: esta permite utilizar la energía de la batería para enchufar dispositivos externos, como patinetes o bicis eléctricas, cafeteras, etc.
Sin embargo, el potencial de uso va más allá. Dentro de unos años, cuando alguien valore comprarse un vehículo eléctrico, seguro que las posibilidades de la tecnología bidireccional serán un punto a favor. El coche eléctrico no solo permitirá ahorrarse una gran cantidad de dinero a la hora de devorar kilómetros en las carreteras. ¿Y si además pudiese el conductor ganar dinero, o ahorrarlo, al utilizar esta energía para alimentar su casa (V2H) o a la red eléctrica (V2G)?
Para las empresas que puedan tener varios coches eléctricos en sus flotas las ventajas pueden ser considerables, y eso es precisamente lo que van a intentar demostrar Volkswagen y Enercity. «Con este proyecto piloto, integramos las flotas de vehículos comerciales en la solución: las baterías de los coches eléctricos proporcionan flexibilidad precisamente cuando el sistema energético la necesita. Esto reducirá los costes para nuestros clientes empresariales a largo plazo y, al mismo tiempo, contribuirá a la estabilidad de la red y a la integración de las energías renovables».

El proyecto piloto quiere validar cómo la comercialización de la energía almacenada en las baterías puede generar ingresos adicionales para las empresas, hasta el punto que se estima que sería posible la «conducción prácticamente gratuita». Esto se consigue cargando la batería durante la noche, con los precios del kWh más bajos, y vendiendo dicha energía durante el día a precios más altos.
Lo que se busca con esta investigación, al menos en una primera fase, es sacar el máximo rendimiento a aplicaciones comerciales en las que los vehículos tienen unos tiempos de inactividad elevados y que cuentan con ubicaciones predecibles para sus flotas. De esta forma, se puede sacar un mayor rédito al potencial de la carga bidireccional en el día a día.
«Esto hace que la electromovilidad sea aún más atractiva económicamente y más fácil de integrar. La carga bidireccional permite nuevos modelos de negocio y, al mismo tiempo, contribuye significativamente a la reducción de CO2», aseguran desde Enercity, que quieren demostrar, junto a VW, que los coches eléctricos no solo consumen electricidad, sino que también pueden devolverla a la red y, ya de paso, reducir los costes de energía, integrar energías renovables y estabilizar la red eléctrica.



