El coche eléctrico hará más eficiente, barata, estable y potente la red eléctrica

La llegada del coche eléctrico supondrá un aumento muy destacable de la demanda de electricidad. Así, las redes eléctricas deberán adaptarse a las nuevas exigencias, así como disminuir su dependencia de fuentes contaminantes como las centrales térmicas para evitar que la llegada del coche eléctrico sea menos sostenible de lo que debiera (si bien siempre será más sostenible que el modelo actual de coches de combustión interna).

Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes de un coche eléctrico es su capacidad de ser una batería portátil, es decir, de almacenar energía y cederla cuando sea necesario. Este tipo de característica se puede explotar mediante una conexión V2G (Vehicle to Grid, del coche a la red), ya presente en modelos como el Nissan LEAF de nueva generación.

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Esta conexión será realmente útil de cara a la modernización de las redes eléctricas de todos los países del mundo. Por un lado, los coches eléctricos serán capaces de cargar de forma inteligente en los momentos en los que menor sea la demanda de electricidad y sea por tanto más barata, sin interferir en su estabilidad.

Cuando la demanda sea superior, el coche cedería electricidad a la red, dotándola de mayor potencia y dándole estabilidad, algo que evitará apagones y disminuirá nuestra tarifa eléctrica, liberando de trabajo a una red eléctrica saturada.

Así, el usuario tendrá las baterías cargadas al 100% cuando cada mañana arranque su coche eléctrico, pero durante la tarde y la noche el coche habrá colaborado en reducir su factura eléctrica y habrá reforzado la red eléctrica, ayudando enormemente a la eficiencia y la sostenibilidad de todo el sistema.

Uno de los problemas a los que se enfrenta esta tecnología es que un abuso sobre la misma puede aumentar la degradación de las baterías e incluso dañarlas en un caso extremo, ya que se las estaría sometiendo a numerosos procesos de carga y descarga. Se espera que esto se solucione mediante la electrónica y las nuevas químicas para baterías, pues con electrolito sólido la degradación debería ser casi inexistente.

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Fuente | Business Day

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