AEDIVE analiza el reto y la oportunidad de las estaciones de servicio a la hora de adaptarse para ofrecer recargas para coches eléctricos | forococheselectricos

AEDIVE analiza el reto y la oportunidad de las estaciones de servicio a la hora de adaptarse para ofrecer recargas para coches eléctricos


Vehículo eléctrico y estaciones de servicio: “Si Mahoma no va a la montaña, nos buscaremos otras montañas”. Así comienza un interesante artículo que ha publicado en su web la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE) y en el que se analiza el reto y oportunidad de las actuales estaciones de servicio para aprovechar la oportunidad que les ofrece la posibilidad de instalar puntos de recarga para coches eléctricos. Un potencial negocio mucho más rentable que los propios carburantes.

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Las estaciones de servicio tienen la oportunidad de fidelizar a los usuarios de vehículo eléctrico, pero “si Mahoma no va a la montaña, el mercado buscará otras montañas”, esto es, si no invierten en puntos de recarga, la carga rápida y ultrarrápida de los vehículos eléctricos se desarrollará en otros emplazamientos, como ya está sucediendo, y la estación de servicio perderá su condición natural de lugar al que acudir en un viaje por carretera para un número cada vez más importante y creciente de clientes.

Esta es la principal reflexión en la intervención de Arturo Pérez de Lucia, director gerente de AEDIVE, durante la jornada que el pasado 19 de octubre organizaron en Madrid las patronales de las estaciones de servicio AEESCAM y AEVECAR para analizar el presente y futuro de este tipo de instalaciones en base a las diferentes tipologías de vehículos y sus necesidades de repostaje, incluyendo los combustibles alternativos y la electricidad.

Pérez de Lucia recordó que repostar combustibles, por la legislación, requiere acudir a la estación de servicio, “pero la infraestructura de recarga no necesita por ley de emplazamientos regulados con tanques subterráneos de almacenamiento de combustible, controles de escape de gases, etc… Tan solo un punto de conexión eléctrica, y gracias a la eliminación de la figura del gestor de recarga, cualquiera puede facturar la electricidad para este uso”, dijo.

El responsable de AEDIVE comentó que cada vez son más las estaciones de servicio que han visto en la movilidad eléctrica una buena oportunidad de negocio, ya que estas instalaciones suelen obtener en torno a un 1% de beneficio en la venta de combustible y en torno a un 35% en la tienda y servicios complementarios. “Vender combustible es cada vez un negocio menos rentable y teniendo en cuenta que la recarga rápida y ultrarrápida del vehículo eléctrico requiere unos minutos de espera, somos los clientes ideales para consumir un café, tomar un refrigerio, comprar prensa o visitar la tienda”.

El precio de la recarga, la clave

Por otro lado, el director de AEDIVE señaló que para que las estaciones de servicio apuesten por la recarga del vehículo eléctrico, debe haber detrás un modelo de negocio rentable y, por tanto, un precio justo tanto para el que carga como para el que gestiona y opera esa recarga.

Los ahorros más importantes de un usuario de vehículo eléctrico están en la recarga vinculada en el hogar o lugar de trabajo, que es la que utilizamos en el 80% de nuestras necesidades. Cuando realizamos un viaje medio o largo que requiere de recargas intermedias, lo que queremos es poder llegar al destino y, por tanto, que nos den una solución, pero eso no debe significar que el coste de la recarga tenga que ser gratuito o tendente a `cero´. Lo gratuito es enemigo de lo eficiente y detrás de unos equipos de recarga rápida y ultrarrápida hay una electrónica muy sofisticada, interconexiones y un coste del término de potencia importante”, destacó Pérez de Lucia, quien como usuario de vehículos eléctricos dijo que no hay nada peor que llegar a un punto de carga gratuito y que no funcione porque nadie se dedica a mantenerlo y repararlo cuando se estropea.

El potencial de mercado

En España, según datos de 2017, hay 11.500 estaciones de servicio para un parque de combustión que el año pasado cerró casi con 30 millones de vehículos. Si establecemos una media de seis surtidores por estación, la suma es de 70.000 mangueras para dar servicio a todo ese parque rodante.

El 80% de las necesidades de recarga de los vehículos eléctricos se realiza fuera del circuito de lo público y tan solo un 20% tienen lugar en infraestructuras de recarga rápida y ultrarrápida en itinerancia, permitiendo hacer viajes de medio y largo recorrido sin ansiedad de autonomía, y también en entornos urbanos para flotas destinadas a la última milla, el taxi eléctrico, los VTC’s y otros usos, como particulares que viajen a una determinada ciudad con su eléctrico, procedentes de un destino alejado.

Aun así, esa recurrencia será cada vez mayor por cuanto los vehículos eléctricos están incrementando las capacidades de sus baterías, que serán mayores incluso en los próximos años, pudiendo realizar hoy día trayectos de entre 250 y 400 km entre recargas y viajar largas distancias, valiéndose de esas infraestructuras de recarga rápidas y ultrarrápidas con mayor frecuencia.

España elimina la figura del gestor de carga y el “impuesto al sol” gracias al Real Decreto-Ley 15/2018

El Gobierno español ha predicho recientemente una media de entre cuatro y cinco millones de vehículos eléctricos para 2030 o lo que es lo mismo, un 15% del parque global, cuando hoy día estamos a menos del 1% de matriculaciones. Hay que tener en cuenta que, de ese parque eléctrico, una parte importante estará basada en vehículos híbridos enchufables que, por disponer de dos motores, uno eléctrico para la circulación principalmente en entornos urbanos, y otro térmico para viajes y que se alimenta de combustible, carece de conectores de carga rápida y, por tanto, no son susceptibles de utilizar estas infraestructuras.

De este modo, podemos deducir que a razón de dos puntos de carga rápida/ultrarrápida (equiparables a un surtidor de combustible) por cada una de esas 11.500 estaciones de servicio en 2030, permitirían un mallado más que razonable de infraestructura de recarga para derribar definitivamente la barrera de la ansiedad de autonomía, unos 23.000 puntos de carga estratégicamente ubicados en carreteras y autovías para un parque 100% eléctrico de entre 2 y 3 millones de vehículos, eliminados de la ecuación los híbridos enchufables.

Fuente | AEDIVE



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13 comentarios en “AEDIVE analiza el reto y la oportunidad de las estaciones de servicio a la hora de adaptarse para ofrecer recargas para coches eléctricos”

  1. Veremos en que queda la cosa; las petroleras siguen negándose a instalar puntos de recarga electricos. Un ejemplo, hay una gasolinera Repsol cerca de mi casa y un dia el encargado me contestó que eso de poner un enchufe no es rentable, o sea, no les interesa lo más mínimo.
    Si es que España es diferente… no hay más que ver al tibunal supremo bajándose los pantalones ante la banca sin ruborizarse, creando una alrma social intolerable… así nos va.
    Por cierto, le estoy haciendo ojillos al nuevo Suzuki Jimny 2018… un gasolina 4×4 muy resultón.

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      • El encargado de esa gasolinera, no ha evaluado bien la cosa y no ve que haya tanto tráfico de este tipo de coches.

        No quiere evaluar el futuro quiere evaluar el presente. Porque piensa que cuando se impongan su estación de servicio le funcionará pero puede que haya surgido alternativas.

        Si se pusiera en contacto con otros encargados donde hay estaciones veremos si no cambiara de opinión. Por ejemplo que hable con la gente de Manzanares (ciudad real), que no gestionan el supercharger, pero esos 20 minutos de carga rápida, la gente le hace gasto, hay gente que no.

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      • Estoy de acuerdo con pochimax, los puntos de carga rápida a día de hoy no son rentables. Si me dijeras un punto de AC a 20kW, ya sería otra cosa porque el cargadores es mucho más barato y la factura por potencia contratada se reduce mucho.

        Otra cosa es que sean un reclamo para que la gente gaste, pero pocas estaciones de recarga rápida son rentables actualmente.

        Y lo que comenta Suriv de Manzanares, como bien dice, ni gestionan ni pagan por esa instalación o sus costes derivados, por eso están tan contentos.

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      • Vaya opinion mas experta, ¡¡un encargado de gasolinera!!
        Si yo fuera rico me buscaba uno, para que gestionara mis inversiones.
        Ojo, no pretendo ser descortes con esos profesionales.

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    • Lógico que hoy no es rentable: tener un punto/espacio ocupado por un vehículo durante horas para un coste bajo no es rentable en sitios donde el m2 es caro.

      El día en que haya suficientes vehículos eléctricos con recarga rápida de verdad será rentable: cargar un coche en x minutos y poder cobrar un buen precio (se cobra por kWh y más si la carga es rápida) sí será interesante para ellos, un auténtico negocio.

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  2. Lo de siempre. Un país que podría ser puntero y lo que quieren que seamos un país de vacaciones y punto, mientras los que gobiernan de ma igual el color, a llenarse los bolsillos y a ir a los debates a darnos lecciones… sinceramente no veo futuro ya que han fomentado la desunión.

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  3. Las gasolineras al final tendrán la necesidad de colocar puntos de recarga. El mercado se lo va a exigir y la competencia les va a obligar. La rentabilidad la sacarán, eso no hay duda. Como con la gasolina.

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    • Se te ha olvidado las subvenciones que habían y hay para montar gasolineras.

      Igual si algún dia se acaban, estás con los precios de las low cost también tendrán que cerrar.

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  4. Creo que AEDIVE se equivoca con su planteamiento. No todas las gasolineras necesitan carga rápida y, de instalarla, es un error que solamente pongan 2 cargadores. Ya hay estudios que indican que, después de la range anxiety, viene la ansiedad por funcionamiento (funcionará?) y, después, la ansiedad de ocupación (tendré que esperar mucho?).

    Por eso, está demostrado que la gente prefiere desplazarse más lejos o desviarse del camino hacia un punto donde tenga la seguridad de que los cargadores funcionarán y donde haya muchos en un espacio reducido. Como los hubs que hemos visto en otros países donde se aglutinan Superchargers, con cargadores ultrarápidos, rápidos, semirápidos y lentos.

    Otra cosa es entender la utilidad de los cargadores rápidos, que son meramente para desplazamientos largos. No tiene sentido poner 2 cargadores dispersados en cada gasolinera, sólo en un radio de 25km de Madrid hay 300 gasolineras, 250 en Barcelona, 250 en Valencia, etc… Solamente con el hecho de que un 10% de esas gasolineras tengan 10 puntos rápidos cada una, el resto con 5-10 cargadores a 20kW en AC tendrían más que suficiente (especialmente las que tienen ammenities).

    Y por último, como mínimo en España, las eléctricas son las que tienen la sartén por el mango así que son ellas las que deben apostar por este modelo de negocio o no iremos a ningún sitio.

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  5. Entiendo que, sobre todo, por parte del pequeño propietario de una estación existan reticencias a hacer la inversión. En este país la inseguridad jurídica y el servilismo para con las grandes corporaciones es tal, que ha llevado a miles de personas a la ruina en varias ocasiones.

    Tenemos muy reciente el cambio de legislación del PP que arruinó muchas pequeñas instalaciones fotovoltaicas.

    Eso unido a que todavía el futuro del VE depende de muchos factores hace que opten por la prudencia.

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