Caterpillar invierte en Fisker para tener acceso a su tecnología de baterías de electrolito sólido

El fabricante de automóviles Fisker, conocido por su antiguo modelo Karma, se encuentra actualmente centrado en el desarrollo de su berlina de altas prestaciones EMotion, así como en su tecnología de baterías de electrolito sólido, que pretenden poner a la venta en los próximos años y con ello convertirse en una de las primeras compañías en llevar al mercado este tipo de celdas.

Ahora, el fabricante americano ha anunciado que la empresa líder en la producción de equipos de construcción y minería Caterpillar realizará una importante inversión en ellos, pues están muy interesados en sus baterías de electrolito sólido y en las aplicaciones que podrían tener en el transporte industrial y en los equipos de construcción.

Las baterías de electrolito sólido de Fisker prometen unos tiempos de carga inferiores a los de las actuales baterías de iones de litio, un coste inferior, una mayor densidad energética y una seguridad mejorada gracias a su mayor estabilidad térmica. De acuerdo con la empresa, para el año 2020 ya tendrán en producción packs de baterías dotados de esta avanzada tecnología.

La inversión de Caterpillar en Fisker es sólo una muestra más de que el futuro de toda la industria pasa por la electrifiación: hasta el momento, la empresa estaba especializada en la creación de vehículos industriales diésel, a gas e híbridos. No se sabe si Caterpillar se convertirá en un simple inversor de Fisker, o si además ayudará a la marca de forma activa en el desarrollo de su prometedora tecnología energética.

La mayoría de empresas del sector anuncian que las primeras baterías de electrolito sólido comerciales llegarán a la industria del automóvil a mediados de la década que viene, estando estimada la fecha de desembargo de los primeros modelos de marcas como Toyota, Volkswagen o BMW entre los años 2024 y 2026. Por ello, muchos analistas se muestran cautos respecto a los avances de Fisker, pues prometen estar muy adelantados aún siendo una empresa relativamente pequeña.

Una de las teorías que se manejan es que si bien las baterías de electrolito sólido podrían estar listas para su desembarco a principios de la década que viene, los fabricantes todavía tienen que amortizar el desarrollo de la tecnología actual, por lo que retrasar la llegada de unas baterías superiores que impedirían explotar económicamente las actuales parece lo lógico para las grandes empresas.

¿Será realmente Fisker capaz de llevar al mercado el electrolito sólido antes que el resto de la industria? Si tenemos en cuenta la importancia mundial de Caterpillar y la confianza que han depositado en Fisker, todo parece indicar que sí.

Fuente | Cision

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