Mazda empleará su motor rotativo SKYACTIV-R en híbridos, eléctricos de autonomía extendida y modelos de hidrógeno

Mazda ha solicitado en Japón el registro de varias patentes relacionadas con su tecnología de motor rotativo (Wankel). Aparentemente, la firma japonesa tiene la intención de utilizar este tipo de propulsor en una serie de trenes motrices con distintos grados de electrificación (híbridos, eléctricos de autonomía extendida, etc…).

Así, la marca ha registrado tres sistemas diferentes: e-SKYACTIV R-Energy, e-SKYACTIV R-HEV y e-SKYACTIV R-EV. Por el momento no está del todo claro qué significa R-Energy, mientras que las declinaciones R-HEV y R-EV hacen referencia respectivamente a un conjunto motriz híbrido y a otro eléctrico de autonomía extendida.

A falta de confirmación, la tecnología e-SKYACTIV R-Energy podría hacer referencia a un motor rotativo con turbo eléctrico capaz de funcionar con hidrógeno en lugar de gasolina. En este tipo de propulsores la temperatura de la cámara de combustión es más homogénea que en un motor al uso, lo que permite evitar una ignición prematura no intencionada del combustible (autoencendido).

Al contrario que la pila de combustible, que emplea hidrógeno para generar electricidad a través de un proceso químico, la propuesta de Mazda lo utilizará como combustible para generar movimiento mecánico. Todo parece indicar que esta tecnología se presentará en forma de prototipo dentro de tres años, si bien todavía existen numerosas incógnitas relativas a su viabilidad (esta solución no destaca precisamente por su eficiencia energética).

El empleo del motor rotativo SKYACTIV-R en modelos híbridos y eléctricos de autonomía extendida presenta una gran ventaja respecto al uso de otros propulsores térmicos convencionales: su pequeño tamaño, equivalente al de dos cajas de zapatos, permite optimizar la distribución de los órganos mecánicos, algo especialmente importante en el caso del eléctrico.

Lo cierto es que Mazda lleva defendiendo la tecnología Wankel desde los años 60, cuando debutó el modelo Eunos Cosmo. Allí donde marcas como Citroën o NSU fracasaron, Mazda triunfó: consiguió hacer viable esta solución en modelos de producción a gran escala. Sin embargo, en 2012 se vio obligada a discontinuar su último modelo con motor rotativo, el RX-8, debido a sus elevadas emisiones contaminantes.

Fuente | CarBuzz

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