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La mayor parte de los propietarios de un Volkswagen ID no están actualizando su software

Volkswagen se ha ganado a pulso una mala fama con el software de su nueva familia de coches eléctricos ID. Muchos de los problemas que ha arrastrado desde el principio no se han solucionado del todo, y las sucesivas actualizaciones han mantenido o creado nuevos inconvenientes a los propietarios. El resultado es que después de la llegada de la esperada actualización 3.0 del pasado mes de marzo, la gran mayoría de los conductores no la han instalado.

Como recordamos, la versión 3.0 del software de los ID incluía presuntamente la corrección de los errores de anteriores versiones, y además añadía nuevos sistemas de ayuda a la conducción, un mejorado control de voz, carga más rápida para algunos modelos y una nueva aplicación inteligente de planificación de rutas, y por supuesto, una nueva mejora que mejora la velocidad de respuesta de la pantalla y sus comandos.

Pero esto no ha sido suficiente para convencer a los clientes. Muchos de ellos todavía con versiones mucho más tempranas en sus vehículos.

Según los datos de la propia Volkswagen, la primera actualización inalámbrica con el software 2.3 se ha instalado en 120.000 unidades del ID.3 e ID.4 en Europa desde su lanzamiento el verano pasado. Esto supone solo entre el 15% y el 20% de los modelos en la carretera. Incluso desde la marca se ha confirmado que todavía hay una buena cantidad con las primeras versiones 1.0 o 2.1.

Esto supone entre otras cosas que los clientes que no hayan llegado a la versión 2.4, no podrán recibir actualizaciones a distancia. Tendrán que acudir a su taller más cercano para recibir una versión que ya permite acceder a las actualizaciones inalámbricas, como la nueva 3.0.

Desde Volkswagen se ha indicado que esta última versión será un verdadero salto adelante, que mejorará en funcionamiento general del vehículo, e incluso han indicado que ya trabajan en la versión 3.1 que irá un poco más allá.

Pero como vemos, la confianza de los clientes no parece la más elevada a la hora de modificar la versión que lleva su vehículo, algo que puede tener que ver con cuestiones como el no poder llevar el coche a un taller por falta de tiempo, o por la desconfianza de que una vez encontrada una versión con menos fallos, se de el paso a otra que vuelva a generarlos.

Algo que podemos ver en las redes, donde muchos usuarios están compartiendo su experiencia en el día a día, y donde vemos fallos simplemente molestos, como que no funcione el control inteligente de velocidad, u otros más peligrosos como el mal funcionamiento del sistema de reconocimiento de la velocidad de la vía.

¿Será por fin la 3.0 la solución a estos problemas? ¿O habrá que esperar a la 3.1?.

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