
Solución temperatura baterías Breathe
Breathe Charge es un algoritmo que permite extender la autonomía de la batería y optimizarla a la hora de recargarla, evolucionando el concepto del preacondicionamiento de la batería para que siempre funcione en rango ideal.

Hoy día es normal encontrarse con coches eléctricos que tengan preacondicionamiento de batería (además de bomba de calor, algo que se ha ido convirtiendo en un elemento de serie con el paso del tiempo). Gracias a ello, antes de comenzar a cargar la batería en un punto de carga, esta se sitúa en un rango óptimo de temperatura de 25 grados Celsius.
Ahora bien, existen situaciones donde el preacondicionamiento no funciona como debería, en particular cuando circulamos con destino a un cargador. Esto puede ocurrir bien porque acudamos a un cargador a última hora al encontrárnoslo en carretera, o bien porque conduzcamos de memoria en una ruta conocida. El segundo caso es más natural de lo que parece cuando se utiliza un coche eléctrico en entornos urbanos conocidos, como de casa al trabajo o viceversa o para cualquier recado habitual.

Acabando con problemas de los BEV y convirtiéndolos en cosas del pasado
En estos casos, la velocidad de carga se ve ralentizada ya que el preacondicionamiento no se ha activado como está previsto. Ahora bien, la empresa británica Breathe Battery Technologies ha desarrollado un algoritmo para ajustar la gestión de la batería de manera que este es un problema del pasado: siempre tendrá la batería funcionando en su rango de temperatura óptimo, en todo momento y en cualquier condición, ya sea en un invierno gélido típico de centro o norte de Europa o en condiciones calurosas, como podría ser cualquier verano en países mediterráneos (o Andalucía, vaya).
Según Volvo, esto permite que su EX60 con el software de Breathe sea capaz de conseguir más de 800 km de autonomía con una sola carga. Recordemos que desde hace años la firma británica colabora con la marca sueca propiedad del grupo chino Geely. Esta tecnología también la podemos encontrar en sus buques insignia eléctricos, tanto el ES90 como el EX90.
Una mejora notable incluso a 0ºC
A modo de comparación, en el EX60 actual se tarda entre 15 y 19 minutos en cargar la batería del 10% al 80%, en función de si se trata de su batería de 83 kWh (versión P6), la de 95 kWh del P10 o de la versión tope de gama, el P12 de dos motores y tracción a las cuatro ruedas con una batería de nada menos que 117 kW (80, 91 y 112 kW netos de manera respectiva). En comparación, cargar ese mismo porcentaje en el EX40 que debutó en 2019 tomaría entre 27 a 37 minutos.

"Un problema clave con muchas estrategias de preacondicionamiento reside en que la batería se calienta a una temperatura objetivo y entonces empieza la carga rápida. Salvo que la batería se enchufe a un cargador, cada grado de ese calentamiento sale de la propia batería del coche, lo cual el conductor experimenta como pérdida de batería", explica Jingyi Chen, arquitecto jefe de soluciones en Breathe Battery Technologies.
Breathe Charge
Este software concreto se llama Breathe Charge y, en las pruebas realizadas en el invierno sueco, ha llegado a dar resultados de hasta un 48% más de velocidad de carga a 0º Celsius. También ayuda a la eficiencia energética, pues al calentar el BEV a 10º en vez de hasta alcanzar los 25º preserva energía en la batería para hacer unos 16 km extra. Incluso se prevé que, en el futuro, se pueda extraer temperatura del propio habitáculo para ayudar a la batería a alcanzar la temperatura deseada.
Este cambio, desde poder calentar a 35 grados de entrada a cargar con seguridad a una temperatura menor, tiene el potencial de transformar el rendimiento de las cargas en los meses de invierno, añadió Chen.

Pacheco espera que los BEV sean menos sensibles a los cambios de temperatura
"Idealmente, la industria debería ser capaz de moverse hacia una tecnología de baterías que sea menos sensible a la temperatura. Además, el vehículo debería incorporar una mayor inteligencia para determinar de manera autónoma la intención que tenga el conductor de cargar el coche. Aún más, también se trata de crear una mayor interoperabilidad entre los coches eléctricos y los cargadores", comentó Pedro Pacheco, vicepresidente del área de investigación de Gartner.


