
Chery lanza un coche eléctrico por menos de 7.000 euros que deja en ridículo a Europa
El nuevo Chery QQ3 EV llega al mercado con un planteamiento muy equilibrado y un precio rompedor; destaca por su diseño moderno, buen nivel de equipamiento y una autonomía más que suficiente; un modelo que, aunque solo se venderá en China, representa justo el tipo de coche eléctrico que muchos esperan en Europa.

El mercado chino sigue a su ritmo, y lo vuelve a demostrar con propuestas como el nuevo Chery QQ3 EV. Un coche eléctrico pequeño, práctico y sorprendentemente completo que, aunque de momento se queda en casa, representa justo ese tipo de modelo asequible que muchos llevan tiempo esperando ver en Europa. Su lanzamiento está previsto para el 30 de marzo, tras una fase de preventa donde ya ha dejado claras sus intenciones: precios bajos, buena autonomía y un equipamiento más que digno.
Este modelo llegará con cuatro versiones y un precio que arranca en unos 6.892 euros y alcanza los 8.998 euros en su variante más equipada. Sí, has leído bien. En un contexto donde cada vez cuesta más encontrar coches eléctricos realmente asequibles, lo que propone Chery en China es casi provocador. Y lo más llamativo es que no se trata de un coche básico sin más, sino de un producto bastante equilibrado.
En cuanto al diseño exterior, el QQ3 EV apuesta por un enfoque moderno pero simpático, con líneas suaves y una estética que mezcla formas redondeadas con ciertos trazos más rectos. El frontal cerrado, típico en coches eléctricos, se combina con unos faros de formas redondeadas que le dan un aire juvenil. En la parte trasera se mantiene esa coherencia visual con pilotos también redondeados, generando una imagen bastante armoniosa. Además, no falta variedad en colores, con hasta seis opciones que van desde tonos más discretos hasta otros más atrevidos.

Por tamaño, no es tan pequeño como podría parecer por nombre. Mide 4,20 metros de largo, 1,81 metros de ancho y unos 1,57 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,70 metros. Esto lo sitúa más cerca de un compacto que de un urbano puro, algo que se traduce en un mejor aprovechamiento del espacio interior.
Ya dentro, el planteamiento es claro: simplicidad, pero con tecnología. El salpicadero tiene un diseño limpio, con pocos botones físicos y protagonismo para la pantalla central de 15,6 pulgadas con resolución 2.5K. Este sistema funciona con un chip Snapdragon 8155 y permite control por voz bastante avanzado, algo cada vez más habitual en China. A esto se suma un cuadro de instrumentos digital, completando un entorno bastante actual.
En cuanto a acabados, hay dos combinaciones interiores, negro y verde, que aportan un toque diferente dentro de lo habitual en este segmento. Pero donde realmente sorprende es en el equipamiento. Los asientos delanteros pueden contar con ventilación y calefacción, algo poco habitual en este rango de precios. También incluye detalles curiosos como espejo de maquillaje con ajuste de temperatura de color, función de megafonía exterior o llave digital vía Bluetooth.

El espacio tampoco se queda corto. Dispone de un maletero delantero de 70 litros con apertura eléctrica y múltiples formas de acceso, además de un maletero trasero que va desde 375 hasta 1.450 litros si abatimos los asientos. A esto se suman múltiples huecos repartidos por el habitáculo, hasta un total de 38 espacios de almacenamiento. Es decir, un coche pensado para el día a día.
En seguridad, Chery ha apostado por una estructura reforzada con un 72% de acero de alta resistencia y un 19% de acero termoformado. Además, incluye un sistema de asistencia a la conducción bastante completo, con funciones como aparcamiento automático en más de 100 situaciones o conducción asistida en autopista con mantenimiento de carril, cambios de carril y gestión de accesos y salidas.

En el apartado mecánico, el QQ3 EV ofrece dos niveles de potencia en su motor trasero, con 58 kW y 90 kW, y un par máximo de hasta 115 Nm. No son cifras espectaculares, pero sí más que suficientes para un coche de este enfoque urbano y periurbano.
La batería es otro punto interesante, con dos opciones: 29,48 kWh y 41,28 kWh. Esto se traduce en autonomías de entre 310 km a 420 km bajo ciclo CLTC. Unas cifra muy competitiva para su tamaño y precio. Además, admite carga rápida del 30% al 80% en unos 16 minutos, lo que mejora mucho su practicidad.
No falta tampoco la función de carga bidireccional, con potencias de 3,3 kW y 6,6 kW, lo que permite usar el coche como fuente de energía para dispositivos externos. Un detalle que cada vez gana más importancia. Por último, el chasis incorpora suspensión trasera independiente multibrazo, algo poco habitual en modelos económicos, y un radio de giro de 5,2 metros que facilita mucho las maniobras en ciudad.
En resumen, el Chery QQ3 EV es uno de esos coches eléctricos que dejan claro que se puede hacer mucho con poco. Buen diseño, tecnología, autonomía suficiente y un precio rompedor. Lástima que, por ahora, sea exclusivo del mercado chino. Porque si llegase a Europa con estas características, podría convertirse en un auténtico superventas. Tendremos que seguir pagando el doble por la mitad de coche.


