El Leapmotor B10 empieza a fabricarse en España y tiene un objetivo claro: evitar los aranceles de Bruselas

Leapmotor ha encontrado en España una vía para reducir el impacto de los aranceles europeos sobre los coches fabricados en China; el B10 se convierte en el primer gran paso de esta estrategia industrial junto a Stellantis y cuya pre-producción ha arrancado en Zaragoza reforzando la apuesta de la marca por crecer en el mercado europeo.

El Leapmotor B10 empieza a fabricarse en España y tiene un objetivo claro: evitar los aranceles de Bruselas
Leapmotor B10 saliendo de la planta de Zaragoza.

Publicado: 17/09/2026 09:45

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Leapmotor va como un tiro, y como ejemplo las buenas cifras que está logrando su modelo estrella, el B10, que en España está cerca de colarse en el selecto club del Top 10, con 1.927 unidades en lo que llevamos de año, muy cerca del BYD Seal que cierra los diez primeros puestos.

Ahora, la firma china ha iniciado la preproducción del B10 en las instalaciones de Stellantis en Figueruelas, Zaragoza, un paso que permitirá realizar una parte importante del proceso industrial en España y evitar el arancel combinado del 30,7% que soportan los coches eléctricos de Leapmotor importados desde China.

La operación supone un paso más en la estrategia de localización europea de la marca. En lugar de limitarse a enviar coches fabricados en China para realizar un montaje final en Europa, el B10 incorpora en Zaragoza procesos industriales de mayor peso, lo que permite acercar su fabricación a los requisitos necesarios para que el coche pueda ser considerado de origen europeo a efectos aduaneros.

Estampación, soldadura y pintura local para reducir el impacto de los aranceles

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La planta aragonesa de Stellantis, donde se fabrican modelos como el Opel Corsa, el Peugeot 208 y el Lancia Ypsilon, se encargará de buena parte de los procesos centrales del B10. Entre ellos están la estampación, la soldadura y la pintura de las carrocerías, además del posterior ensamblaje del coche.

La diferencia frente a los sistemas de montaje mediante kits de piezas importadas desde China es importante. Ese tipo de operaciones pueden tener una carga industrial insuficiente para modificar el origen aduanero del vehículo. Leapmotor busca ahora precisamente lo contrario: aumentar el valor añadido realizado en Europa y reducir así el impacto de los aranceles.

La decisión tiene además un componente económico evidente. La importación del B10 desde China está sometida a un arancel combinado del 30,7%, formado por el 10% de la tarifa convencional y el 20,7% adicional aplicado a Leapmotor. La producción europea permite eliminar ese coste, aunque eso no significa necesariamente que el ahorro vaya a trasladarse directamente al precio final.

De hecho, Leapmotor todavía analiza qué hacer con ese margen adicional. Los costes de transporte entre Asia y Europa también han aumentado con fuerza durante los últimos meses, por lo que la compañía podría utilizar parte del ahorro generado por la producción local para compensar el encarecimiento de la logística en lugar de reducir las tarifas del B10.

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El movimiento llega en un momento de fuerte crecimiento para Leapmotor en Europa. Entre enero y julio, la marca alcanzó 65.193 matriculaciones, un 508% más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos de Dataforce citados por la compañía. El B10 se ha convertido además en uno de los principales modelos de la gama, con 16.664 unidades entregadas en Europa.

La gama del B10 cuenta con dos planteamientos mecánicos. Por un lado está la versión eléctrica, equipada con una batería de 56,2 kWh y una autonomía homologada de 361 kilómetros en su configuración europea de acceso. La segunda opción monta un pack de 67.1 kWh con 435 km WLTP.

Por otro aparece el B10 con extensor de autonomía (EREV), que mantiene la propulsión mediante un motor eléctrico y añade un motor térmico cuya función es generar electricidad cuando es necesario. Esta segunda alternativa permite ofrecer una autonomía de 86 km en modo eléctrico y total cercana a los 900 kilómetros.

La respuesta del mercado está siendo diferente según cada país. En Italia, las versiones con extensor de autonomía han conseguido una elevada aceptación, mientras que en Francia la fiscalidad asociada al peso de los coches con motor térmico está inclinando buena parte de la demanda hacia la versión eléctrica.

El B10 se convierte así en una pieza especialmente importante dentro de la estrategia europea de Leapmotor. La producción en Zaragoza no solo reduce su exposición a los aranceles, sino que también acerca la marca al mercado europeo y le permite apoyarse directamente en la infraestructura industrial de Stellantis.

La relación entre ambas compañías nació en 2023, cuando Stellantis anunció una inversión de unos 1.500 millones de euros para adquirir aproximadamente el 20% de Leapmotor. De aquella operación también surgió Leapmotor International, una sociedad conjunta controlada en un 51% por Stellantis y en un 49% por Leapmotor, con derechos exclusivos para fabricar, exportar y vender los coches de la marca fuera de China.

Ahora aquella alianza da un paso más con la fabricación del B10 en Figueruelas. Stellantis aporta la capacidad industrial y la red europea, mientras Leapmotor pone sobre la mesa una gama de coches eléctricos y EREV desarrollados en China. El resultado es una fórmula que permite a la marca china fabricar más cerca de sus clientes europeos y, al mismo tiempo, reducir el impacto de las barreras comerciales de Bruselas.

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