
El nuevo Mercedes GLA eléctrico llega con hasta 657 km de autonomía y un precio más bajo que el EQA... aunque no en todas sus versiones
Esta semana, Mercedes-Benz ya ha desvelado los precios del nuevo GLA eléctrico, el SUV que sustituye al EQA dentro de su gama; el nuevo miembro de la familia mejora en prestaciones y capacidad de carga; además, ofrece una versión de acceso más asequible, aunque las variantes superiores elevan el listón en todos los apartados.

Mercedes-Benz ha revelado los primeros precios del nuevo GLA eléctrico, un modelo que supone un cambio importante dentro de la gama del fabricante alemán. La nueva generación unifica en un solo coche al anterior GLA y al EQA, de forma que desaparece este último y todas las variantes eléctricas pasan a integrarse bajo la denominación GLA.
Aunque el nuevo SUV arranca con un precio inferior al del EQA al que sustituye, la comparación no es tan sencilla. La versión de acceso es más asequible, pero las variantes superiores incrementan su tarifa a cambio de ofrecer más potencia, mayor autonomía y una capacidad de carga muy superior.
Tres versiones eléctricas con hasta 657 kilómetros de autonomía

La gama comienza con el Mercedes GLA 200, disponible desde 46.899 euros en acabado Business Solution. Exteriormente mantiene el nuevo lenguaje de diseño de la marca y comparte plataforma con el reciente CLA y el GLB. En el interior incorpora la última evolución del sistema multimedia de Mercedes-Benz y un equipamiento de serie muy completo para la versión de acceso.
En el apartado mecánico equipa un motor de 224 CV que impulsa las ruedas traseras. Está asociado a un pack de baterías de 58 kWh, suficiente para homologar una autonomía de 447 kilómetros. Admite carga rápida en corriente continua de hasta 200 kW, mientras que de serie incorpora un cargador de corriente alterna de 11 kW, quedando uno de 22 kW como opción.
Esta versión acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos, alcanza una velocidad máxima de 210 km/h y puede remolcar hasta 1.500 kg.

Su precio es ligeramente inferior al del anterior Mercedes EQA 250+, que arrancaba en 48.956 euros. Sin embargo, el modelo saliente ofrecía una batería de mayor capacidad, 70,5 kWh, una autonomía de 557 kilómetros y un motor de 190 CV. Es decir, el nuevo GLA básico gana claramente en potencia, pero pierde alcance respecto al EQA equivalente.
Por encima se sitúa el Mercedes GLA 250+, cuyo precio parte de 52.344 euros. En este caso el SUV incorpora un motor de 272 CV y un pack de baterías de 85 kWh, con el que alcanza una autonomía homologada de 657 kilómetros, convirtiéndose en la variante con mayor alcance de la familia.
Además, mejora notablemente la velocidad de recarga, ya que admite potencias de hasta 320 kW, una cifra muy elevada dentro de su segmento. Conserva la capacidad de remolque de 1.500 kg, acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y mantiene la velocidad máxima limitada a 210 km/h.

Aunque cuesta alrededor de 5.500 euros más que el GLA 200, también supera claramente al anterior EQA 250+, al que reemplaza con 82 CV adicionales, un pack de baterías 15,5 kWh mayor y cerca de 100 kilómetros extra de autonomía.
La versión más prestacional es el Mercedes GLA 350 4Matic, que incorpora tracción total y desarrolla 354 CV y 515 Nm de par. Comparte el pack de baterías de 85 kWh con el GLA 250+ y mantiene la capacidad de carga rápida de 320 kW.
A pesar de ser el más pesado de la gama, con 2.235 kg, también es el más rápido. Completa el 0 a 100 km/h en 5,4 segundos, alcanza los 210 km/h, homologa una autonomía de 640 kilómetros y puede remolcar hasta 2.000 kg.
Su precio arranca en 58.394 euros para el acabado Business Solution. También estarán disponibles las terminaciones Business Solution Luxury y Business Solution AMG, con precios de 62.629 euros y 64.565 euros, respectivamente.
El lanzamiento del nuevo GLA eléctrico deja claro el cambio de estrategia de Mercedes-Benz. La versión de acceso consigue rebajar ligeramente el precio de partida respecto al EQA, pero las variantes superiores apuestan por ofrecer más prestaciones, mayor autonomía y una arquitectura de carga mucho más avanzada, buscando así justificar un incremento de precio frente a sus predecesores.



