
La carga de los coches eléctricos entra en la era del megavatio: XPeng estrena su primera estación de 1.000 kW
Dentro de pocos años, parar a cargar un coche eléctrico en un viaje obligará a ir al baño corriendo, ya que los tiempos serán mínimos. Como penúltimo ejemplo tenemos al fabricante chino XPeng, que acaba de poner en funcionamiento en Hong Kong una nueva estación de carga ultrarrápida abierta a coches eléctricos de cualquier marca; el proyecto combina una elevada potencia de carga con almacenamiento energético para reducir las exigencias sobre la red; la compañía quiere utilizar esta tecnología como base para su expansión internacional.

La carrera por reducir al mínimo los tiempos de carga de los coches eléctricos sigue avanzando y ya ha entrado de lleno en el terreno de los megavatios. XPeng acaba de poner en funcionamiento en Hong Kong su primera estación de carga X-Energy de 1.000 kW, un sistema que además está abierto a propietarios de coches eléctricos de cualquier marca.
La estación ha sido desarrollada conjuntamente por XPeng y Halo y comenzó a funcionar el 15 de septiembre. Se encuentra en el distrito de New Kowloon, cerca de la estación de Diamond Hill y del centro comercial Airside, y cuenta con cuatro plazas de carga, aunque solamente una de ellas incorpora el sistema de carga de 1 MW. La instalación dispone además de un sistema de almacenamiento de 400 kWh, pensado para reducir las exigencias sobre la red eléctrica local.
El planteamiento resulta especialmente interesante en una ciudad como Hong Kong, donde el espacio disponible es limitado y ampliar la capacidad de la red eléctrica puede resultar complicado y costoso. XPeng asegura que su sistema X-Energy puede funcionar con una conexión a la red de hasta 240 kW y utilizar posteriormente la energía almacenada para entregar picos de hasta 1.000 kW al coche.
La estación utiliza un terminal de carga refrigerado mediante líquido y puede alcanzar una intensidad máxima de 1.000 amperios. Eso sí, los 1.000 kW son la potencia máxima del equipo y no significa que cualquier coche pueda recibirla. La potencia real depende de la capacidad del vehículo, su sistema eléctrico, el estado de carga y la temperatura de la batería.

Este último punto es importante porque la infraestructura está avanzando más rápido que la capacidad de los propios coches eléctricos. Para aprovechar realmente una potencia de este nivel hace falta disponer de una arquitectura eléctrica de alta tensión, una batería preparada para aceptar grandes intensidades y una curva de carga capaz de mantener esa potencia durante el tiempo suficiente.
XPeng no es la única marca que está entrando en este terreno. BYD ya ha presentado su tecnología de carga de hasta 1.500 kW, mientras que Zeekr ha desarrollado un cargador de hasta 1.200 kW. En el caso de Zeekr, su cargador V4 de 1,2 MW se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de la evolución hacia estaciones de potencia de megavatios.
La diferencia es que estas cifras no se están quedando únicamente en demostraciones tecnológicas. Zeekr ya ha comenzado a desplegar estaciones de potencia de este nivel fuera de China, mientras que BYD está extendiendo sus estaciones FLASH Charging, con un objetivo anunciado de alcanzar 20.000 instalaciones en China antes de terminar 2026.
En Hong Kong, la apuesta de XPeng tiene además otro componente relevante: no está reservada para sus propios coches eléctricos. Cualquier propietario de un coche compatible puede utilizar la estación, algo que puede ayudar a que estas infraestructuras de nueva generación tengan una utilización mayor y no queden limitadas a una única marca.
La compañía también está trasladando esta tecnología a otros mercados. XPeng ya ha señalado sus planes para llevar las estaciones X-Energy a Europa y ampliar su red de carga rápida en 13 países europeos, combinando el almacenamiento energético con sistemas de carga de hasta 1 MW.
La llegada de esta primera estación a Hong Kong muestra hacia dónde está evolucionando la carga rápida. La cuestión ya no es únicamente instalar cargadores cada vez más potentes, sino encontrar la manera de hacerlo sin exigir una ampliación gigantesca de la red eléctrica. El uso de almacenamiento local permite precisamente separar, al menos parcialmente, la potencia necesaria para cargar el coche de la que puede suministrar la red en cada momento.
Por ahora, la tecnología de 1 MW sigue teniendo una utilidad limitada a los coches eléctricos capaces de aprovecharla. Pero con BYD, Zeekr y XPeng compitiendo ya en el terreno de los megavatios, la carga ultrarrápida está dejando de ser una promesa para convertirse en una nueva etapa de la infraestructura de recarga.


