
Los tres mayores fabricantes europeos se unen: Renault, Stellantis y Volkswagen piden a la Unión Europea protección frente a las marcas chinas
Los tres mayores fabricantes de Europa, los grupos Renault, Stellantis y Volkswagen, se han unido para presionar a la Unión Europea con el objetivo de establecer normas de contenido local que protejan a la industria local de la competencia llegada de China.

A día de hoy, Europa cuenta con cinco grandes fabricantes de automóviles: BMW, Mercedes-Benz, Renault, Stellantis y Volkswagen. Los tres últimos, que son los de mayor volumen de producción en Europa, se han aliado en los últimos tiempos para presionar a la Unión Europea con el objetivo de lograr un mayor proteccionismo frente a los fabricantes chinos, cuya llegada al viejo continente ha pillado con el pie cambiado a los jugadores locales.
El objetivo es que la Unión Europea establezca normas sobre contenido local y flexibilice los objetivos de electrificación. "Representamos más del 60% de la producción automotriz europea", señalaba durante el pasado Salón del Automóvil de París Oliver Blume, director ejecutivo del Grupo Volkswagen, en referencia a los tres grupos. "Debemos asegurar la base industrial de Europa, y tenemos que hacerlo ya".
"Vendemos una gran cantidad de vehículos con márgenes relativamente bajos. Este modelo de negocio se encuentra bajo una presión enorme en Europa. Europa necesita un segmento de gran volumen. El ecosistema no puede subsistir únicamente a base de coches de lujo". Entre otras cosas, Renault, Stellantis y Volkswagen quieren que la Unión Europea establezcan unas normas de contenido local para defenderse de la competencia china, un enfoque que no parece convencer a BMW y Mercedes-Benz.
En junio, los tres primeros enviaron una carta conjunta a la Comisión Europea pidiendo que si el 70% de los vehículos de un fabricante producidos en la Unión Europea cumplen con los criterios de contenido local, el 100% de sus automóviles puedan optar a los beneficios establecidos por la nueva normativa.

La unión hace la fuerza
Por otro lado, Renault, Stellantis y Volkswagen también piden que se establezcan créditos de emisiones para los vehículos pequeños. Renault en particular quiere que este tipo de vehículos no se vean afectados por nuevas regulaciones durante diez años para abaratar su coste. Modelos como el futuro Citroën 2CV podrían formar parte de esta nueva categoría, conocida como M1E y formada por coches eléctricos de hasta 4,20 metros de largo fabricados en Europa.
"Es el momento de alcanzar compromisos y aprobar la normativa", señala Antonio Filosa, CEO de Stellantis. "Estamos de acuerdo en el 90 por ciento [de los detalles] y en la urgencia de contar con una regulación. Será necesario hacer concesiones, pero todos saldremos ganando si disponemos de un marco normativo que incluya, entre otras cosas, flexibilidad en los objetivos de CO2 y unas condiciones de competencia equitativas".

En los últimos tiempos, los tres principales fabricantes de Europa han desplegado una nueva generación de coches eléctricos pequeños. A pesar de que resultan mucho más asequibles que propuestas anteriores, lo cierto es que, salvo contadas excepciones como los asequibles Dacia Spring y Renault Twingo, siguen siendo más caros que sus alternativas chinas.
Fuente | Motor.es


