
Tesla abre un centro de desarrollo en Berlín mientras prepara una ampliación de su fábrica hasta un millón de coches al año
Tesla refuerza su presencia en Alemania con un nuevo centro europeo de desarrollo. Las instalaciones reúnen equipos dedicados a materiales, propulsión, baterías y seguridad. Su cercanía con la fábrica de Grünheide estrecha la relación entre ingeniería y producción.

Tesla da un nuevo paso para reforzar su presencia industrial en Europa. La compañía americana ha inaugurado unas instalaciones que permitirán concentrar buena parte de su trabajo de desarrollo europeo cerca de la fábrica de Berlín, de donde sale el Model Y. Una apuesta que añade peso tecnológico a una región que ya tiene un papel destacado en la producción de la marca para nuestro mercado. Un movimiento que abre las puertas al desarrollo futuro de un modelo más adaptado al Viejo Continente.
El nuevo centro europeo de desarrollo de Tesla está situado en el distrito berlinés de Köpenick, donde la empresa ha reconvertido una antigua instalación industrial. Allí trabajarán ingenieros y técnicos dedicados a materiales, sistemas de propulsión y desarrollo de coches. La inversión total anunciada para el proyecto asciende a 100 millones de euros, con una puesta en marcha por fases.
En esta primera etapa, el centro funciona parcialmente y reúne a más de 250 trabajadores, procedentes de instalaciones que Tesla ya tenía en Tilburg, en Países Bajos, y de otros laboratorios.
Las instalaciones cuentan con 30 laboratorios especializados que abarcan desde el desarrollo hasta la validación de componentes. Entre los trabajos previstos figuran los ensayos de celdas de batería y las pruebas de seguridad de elementos como los airbags. Reunir estas actividades en un mismo recinto permite acercar tareas que hasta ahora estaban repartidas entre distintas ubicaciones.
Un centro que también ha contribuido al desarrollo del Roadster

La actividad de los equipos berlineses no se limita a los coches fabricados en Alemania. Según la compañía, han participado en el desarrollo del Model Y, del camión eléctrico Semi y del nuevo Roadster. Jan Brückner, responsable del centro, destacó durante la inauguración que algunos componentes del deportivo se habían desarrollado en Berlín, un trabajo que tendrá continuidad en las nuevas instalaciones.
Tesla ya ha solicitado la autorización para una segunda fase de ampliación. Con ella, el centro podría alcanzar unos 500 ingenieros y técnicos, aunque ese tamaño corresponde al objetivo futuro y no a la plantilla actual. Durante los próximos meses continuarán las obras para incorporar más espacio a la actividad de investigación y desarrollo.
La cercanía con Grünheide ha sido determinante para elegir el emplazamiento. Brückner recordó que desde esa fábrica Tesla abastece al mercado europeo, por lo que disponer de los equipos de desarrollo en sus proximidades tiene una utilidad directa. La reutilización del antiguo complejo industrial también permitió acelerar el proyecto, cuya primera solicitud de permisos se presentó en septiembre de 2025.
La inauguración coincide con los planes de ampliación de la fábrica alemana. Tesla pretende pasar de una capacidad prevista de 500.000 coches anuales a un millón, aunque la planta todavía no ha alcanzado el primero de esos volúmenes de producción.
El movimiento refuerza el papel de Alemania dentro de Tesla: además de fabricar coches, la región gana peso en el desarrollo y las pruebas de componentes. La evolución de la producción dependerá de cómo avancen los planes de la compañía, pero el nuevo centro supone una inversión concreta en la ingeniería que acompaña a esa actividad industrial.


