
Europa se pega un tiro en el pie y debilita sus objetivos de emisiones, pero también potenciará los eléctricos pequeños
La propuesta de los grupos conservadores, socialdemócratas y liberales para flexibilizar los objetivos de emisiones en turismos y vehículos comerciales ligeros ha recibido el visto bueno de la comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo.

La comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo ha respaldado la propuesta de conservadores, socialdemócratas y liberales para debilitar los objetivos de emisiones en turismos: finalmente, los fabricantes deberán alcanzar para 2035 una reducción del 87,5% respecto a los niveles de 2021 (el anterior objetivo propuesto por la Comisión Europea era del 90%); además, se podrá sumar otro 7,5% en caso de usar acero de bajas emisiones producido en Europa, lo que equivaldría a un 95%.
Esta revisión fue propuesta el mes pasado por el Partido Popular Europeo, Renew Europe y la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, los tres partidos mayoritarios en el Parlamento. Otra novedad es que los coches eléctricos pequeños o altamente eficientes podrán optar a supercréditos que facilitarán a las marcas el cumplimiento de sus objetivos.
Así, los BEV (Battery Electric Vehicles) de hasta 4,2 metros de longitud fabricados en la Unión Europea contabilizarán como 1,4 vehículos a la hora de calcular la media de emisiones de los fabricantes, mientras que los modelos eléctricos de fabricación europea que cumplan con unos estrictos umbrales de consumo se contabilizarán como 1,2 vehículos. Si están matriculados en un régimen de arrendamiento social, los multiplicadores se incrementarán respectivamente a 1,5 y 1,3.
Para vehículos comerciales, la reducción se sitúa en un 80%. Otra novedad es que los vehículos impulsados por combustibles renovables (biocombustibles, combustibles sintéticos, etc) podrán considerarse cero emisiones si cumplen ciertos requisitos, lo que en la práctica abre la puerta a que las marcas mantengan con vida el motor de combustión interna.

¿Un caballo de Troya para mantener vivo el motor de combustión interna?
El texto deberá votarse en la asamblea general del Parlamento Europeo en diciembre. El ponente Massimiliano Salini, de Forza Italia (PPE), señala que este acuerdo "marca un punto de inflexión para la industria automovilística europea", ya que "seguirá siendo posible matricular coches con motores de combustión interna sin requisitos compensatorios, salvaguardando así la libertad tecnológica y restableciendo las perspectivas para toda la cadena de suministro".
"La descarbonización no significa imponer una única tecnología: de hecho, también reconocemos como vehículos de cero emisiones, al mismo nivel que los vehículos eléctricos, a los vehículos propulsados exclusivamente por combustibles renovables que cumplan con la Directiva de Energías Renovables".

Transport & Environment no duda en señalar que esta votación supone otro paso en la dirección equivocada, ya que considerar cero emisiones a los automóviles propulsados por biocombustibles desviará parte de las inversiones necesarias para la electrificación, socavando la competitividad del sector frente a China.
El grupo ecologista señala que la mezcla promedio de biocombustibles en la actualidad ofrece un ahorro de emisiones de entre el 20% y el 40%, pero si se tiene en cuenta la deforestación causada por los cultivos necesarios para poder sintetizar este tipo de carburantes, en la práctica se emiten un 23% más de gases de efecto invernadero. Lucien Mathieu, director del programa automovilístico de Transport & Environment, afirma que los biocombustibles son "simplemente un caballo de Troya regulatorio diseñado para que las empresas contaminantes tradicionales sigan operando como siempre".
Fuente | Reuters


