
Toyota quiere que Europa considere cero emisiones algunos modelos con motor de combustión interna
En un reciente comunicado, Toyota ha pedido una mayor flexibilidad a la Unión Europea en sus objetivos de emisiones. Entre otras cosas, la compañía japonesa quiere que los automóviles con motor de combustión interna alimentados por combustibles renovables se consideren cero emisiones.

Toyota quiere que la Unión Europea sea más flexible en sus objetivos de reducción de emisiones. Entre otras cosas, la firma japonesa aspira a que algunos modelos con motor de combustión interna sean considerados cero emisiones... siempre que usen combustibles sintéticos. Una vía que la mayoría de fabricantes han abandonado debido a su baja eficiencia energética, problemas de escala y elevado coste.
Recordemos que la Comisión Europea propuso el año pasado que para 2035 se reduzcan las emisiones medias en un 90% respecto a los niveles de 2021. Francia y Alemania recientemente llegaron a un acuerdo (que todavía debe ser aprobado por el Parlamento Europeo) para que los fabricantes no deban adoptar medidas compensatorias para el 10% restante.
Toyota va un paso más allá, pues quiere que los automóviles térmicos que funcionen con ciertos tipos de combustibles renovables se consideren cero emisiones. Aunque el grupo nipón está apostando con fuerza por los coches eléctricos en el mercado europeo a través de modelos como el C-HR+, lo cierto es que en paralelo sigue defendiendo los sistemas de propulsión tradicionales.
Por otro lado, Toyota también quiere que Europa incluya a socios comerciales como Japón, Reino Unido o Turquía (países en los que se producen algunos de los modelos que comercializa en Europa) dentro de sus futuras normas 'Made in Europe'. La marca propone alcanzar un objetivo del 70% de contenido europeo en tres años... con una condición.

Toyota pide una mayor flexibilidad en las normas 'Made in Europe'
Y es que el gigante japonés considera que la ingeniería, investigación y desarrollo, así como el ensamblaje final, deberían tenerse en cuenta en las futuras normas 'Made in Europe', y no solo el origen de los componentes. "Toyota no es un forastero en Europa. Somos un fabricante europeo y queremos que la industria automovilística europea tenga éxito", afirma Yoshihiro Nakata, presidente y director ejecutivo de Toyota Motor Europe.
"El aislamiento nos debilita. Europa cuenta con las capacidades, el talento y los socios de confianza necesarios para liderar el cambio. Sin embargo, la legislación debe reflejar la disposición y capacidad de los clientes para adaptarse a esta transformación. 'Made in Europe' es nuestra prioridad, porque juntos somos más fuertes", declara por su parte Matt Harrison, CCO de Toyota Motor Europe.

A pesar de la inminente electrificación de modelos como el Yaris o el Corolla, Toyota estima que las ventas de coches eléctricos en Europa rondarán el 45% para 2030, frente al 55% perseguido por la Unión Europea, de ahí que solicite una mayor flexibilidad a las autoridades, proponiendo un periodo de cumplimiento de cinco años (de 2028 a 2032).
Fuente | Automobile Propre


