Daimler cancela su programa de coches de hidrógeno y anuncia el final de la producción del Mercedes-Benz GLC F-Cell

Daimler, matriz de la marca alemana Mercedes-Benz, acaba de anunciar que terminará con su programa de desarrollo de automóviles dotados de pila de combustible de hidrógeno. Con todo, la compañía seguirá explorando esta tecnología en el sector del transporte pesado (camiones y autobuses) de la mano de Volvo Trucks, con la que firmó un acuerdo de colaboración esta misma semana.

Los motivos esgrimidos por Mercedes-Benz para dar por finalizado un programa en el que lleva trabajando décadas se centran principalmente en los costes, pues fabricar un coche de hidrógeno supone el doble de gasto para la compañía que un eléctrico a baterías. La decisión de finalizar este programa afectará de lleno al GLC F-Cell, único automóvil de hidrógeno de la compañía.

Debido a que los costes de producción son muy elevados, hasta el momento Mercedes-Benz solo ha producido unos pocos cientos de unidades del GLC F-Cell, el cual nunca ha estado a la venta para el gran público, pues solo se encuentra disponible a través de un programa de leasing. Así, y tras apenas dos años de limitada producción, en 2020 el modelo abandonará el mercado sin relevo.

Con este movimiento la firma alemana se une a otras marcas como Honda, que hace unos meses también anunció el abandono de su programa de automóviles de hidrógeno, eliminando por el camino el modelo Clarity Fuel Cell. Otras compañías como Volkswagen también han anunciado que congelarán sus programas de hidrógeno, apostándolo todo a la tecnología de las baterías, que actualmente es más barata y está evolucionando con muchísima rapidez.

Sin embargo, la japonesa Toyota y la coreana Hyundai continuarán apostando casi en solitario por esta tecnología. De hecho, está previsto que este mismo año Toyota lance al mercado la segunda generación de su coche de hidrógeno Mirai. Hyundai por su parte cuenta a día de hoy con el modelo Nexo, al que se unirá a corto plazo otro vehículo de la marca KIA.

Actualmente, la principal ventaja de la pila de combustible frente a las baterías es la rapidez a la hora de repostar. Sin embargo, gracias a la llegada de nuevas químicas y de cargadores de mayor potencia, poco a poco este escollo está siendo superado por los modelos a baterías. Las autonomías por su parte están a día de hoy igualadas, mientras que los eléctricos a baterías son más baratos, están evolucionando más rápido, y cuentan con una infraestructura de carga mucho más desarrollada y menos costosa de expandir.

Relacionadas | Daimler y Volvo llegan a un acuerdo para desarrollar y producir conjuntamente pilas de combustible de hidrógeno para camiones y autobuses

Compártelo: