Este aerogenerador mural lo podrías colocar en tu parcela para recargar tu coche eléctrico gratis

El viento como fuente de energía puede ser más interesante que el propio sol, primero porque puede fluir las 24 horas, y segundo porque, si se hace adecuadamente, tiene más margen de aprovechamiento en entornos urbanos. Obviamente no se trata de colocar aerogeneradores tradicionales de aspas, son demasiado voluminosos y perderían eficiencia cerca de edificios. Inventos como este, del diseñador Joe Doucet, pueden ser la respuesta. De momento solo es una ilusión generada por ordenador.

Se trata de un aerogenerador vertical con unas dimensiones de 2,4 metros de alto y 7,6 metros de largo, con multitud de aspas que mueven 25 ejes. El movimiento resultante se captura con un generador de electricidad, y el inventor calcula que se podrían generar al año 10.000 kWh, una media de 27 kWh y pico diarios. Es más o menos el consumo medio anual por vivienda en Estados Unidos, y con un gasto medio de 15 kWh cada 100 km, es suficiente para recorrer 66.666 kilómetros en un coche eléctrico, muy por encima de lo que se hace al año normalmente.

El quid de la cuestión es qué materiales se emplean, para que sean lo suficientemente ligeros como para mejorar el rendimiento sin que eso tenga un impacto doloso en el coste. Fabricarlo en serie es otra cosa, pero Doucet está teniendo conversaciones para convertirlo en realidad. Su mayor interés está en las grandes fachadas, pudiendo hacer que algunos edificios se conviertan en autosuficientes energéticamente.

El muro aerogenerador también puede emplearse para recargar baterías de acumulación doméstica para reducir la dependencia de la red, alimentar las necesidades del hogar, y/o para verter a la red general y obtener un beneficio. Sus aplicaciones en puntos de recarga son evidentes, aunque no puedan suministrar de forma constante mucha potencia, sí pueden alimentar baterías estacionarias para alimentar coches eléctricos. Si eso ya se hace con placas solares, ¿por qué no con aerogeneradores?

Además, colocados en los lugares adecuados, estos aerogeneradores tienen también la función de separar las plazas de los vehículos físicamente con un mínimo de gusto por la arquitectura inteligente. La solución es variable, así que hay pocas restricciones en cuanto a la altura y anchura de la turbina eólica mural. Incluso pueden instalarse cerca de las vías rápidas para que el aire que van apartando los vehículos -sobre todo los camiones- se convierta de nuevo en energía útil. A los vehículos no les supondría más gasto, eso seguro, pero sería un despilfarro energético inferior.

El inventor resalta que en los núcleos urbanos no siempre se tiene acceso al sol, sobre todo si hay un enjambre de edificios altos que crean sombra, pero hay ubicaciones donde siempre hay viento y la instalación de parques eólicos convencionales no tiene ningún sentido. Si se da con la tecla y la combinación ideal de materiales/costes, además de cumplir con las normativas de rigor, este invento podría ser revolucionario.

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