Audi: los coches eléctricos no son el problema

Audi cierra 2025 con un descenso importante en sus ventas globales y sus ingresos. Un momento marcado por la debilidad de China y Estados Unidos en una marca que está algo perdida apostando por los coches de combustión, pero que está viendo que los coches eléctricos ganan peso de forma clara, especialmente en Europa.

Audi: los coches eléctricos no son el problema

Publicado: 15/01/2026 11:15

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Audi ha cerrado 2025 con unas cifras que, vistas en frío, devuelven a la marca prácticamente al nivel de los años de la pandemia. En total, la firma de los cuatro aros entregó 1.623.551 coches en todo el mundo, lo que supone un descenso del 2,9% respecto a 2024 y un 14,34% menos respecto a 2023, cuando rozó los 1.895.000 unidades. Un retroceso que, más allá del titular fácil, tiene bastante más matices de lo que parece.

Tras los años del COVID, el sector vivió una etapa muy particular: la escasez de chips frenó las entregas y, cuando la situación se normalizó, 2023 sirvió para “vaciar la cartera” de pedidos acumulados. Aquello infló artificialmente las cifras. Si ampliamos la perspectiva, se ve claro que antes de la pandemia Audi llevaba tiempo moviéndose cómodamente por encima de 1,8 millones de coches anuales, mientras que desde el golpe del COVID y la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania el volumen se ha estabilizado en una franja más baja, con la excepción puntual de 2023.

China y Estados Unidos explican el retroceso

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El descenso global no se explica tanto por una supuesta falta de interés en los coches eléctricos como por la debilidad de dos mercados clave. El primero es China. Allí, Audi sigue pagando caro no haber tenido durante años un catálogo eléctrico realmente competitivo frente a las marcas locales. Aun así, el grupo alemán ya ha empezado a mover ficha con los nuevos modelos desarrollados junto a SAIC y con la nueva marca AUDI sin los aros tradicionales.

El AUDI E5, por ejemplo, está teniendo una acogida razonable, aunque no ha sido suficiente para evitar que las entregas en China bajaran un 5%, hasta quedarse en algo más de 617.000 coches. Sigue siendo una cifra enorme, equivalente al 38% del volumen mundial de Audi, y precisamente ahí está el problema: la enorme dependencia del mayor mercado del planeta.

Más preocupante es el caso de Norteamérica. En Estados Unidos y Canadá, Audi sufrió una caída del 12,2%, con apenas 202.000 coches entregados. En este caso, el retroceso no tiene tanto que ver con el interés por los coches eléctricos —que en ese mercado ha perdido fuerza— como con el impacto de los aranceles impulsados por Donald Trump, que encarecen los modelos fabricados en Alemania. Audi es consciente del problema y ya ha reconocido que estudia producir allí. Su consejero delegado, Gernot Döllner, dejó claro en 2025 que la decisión sobre una posible fábrica en Estados Unidos estaba sobre la mesa, aunque por ahora no hay anuncio oficial.

El resto de regiones no ha logrado compensar estos dos grandes agujeros. Europa, Alemania y los mercados de ultramar han mostrado cierta solidez, pero insuficiente para equilibrar las caídas de China y Norteamérica. De hecho, si se compara con 2023, ninguna región crece, y solo Alemania y los mercados de ultramar mejoran ligeramente frente a 2024.

El peso de los coches eléctricos sigue creciendo

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Donde sí hay una tendencia clara al alza es en los coches eléctricos. Audi entregó en 2025 223.000 coches eléctricos, lo que supone un crecimiento del 36% respecto al año anterior. En Europa el avance fue todavía mayor, con 113.000 unidades y una subida del 40%. Los protagonistas de este empujón han sido dos modelos muy concretos: el Audi A6 e-tron, con 37.000 coches, y el Audi Q6 e-tron, que alcanzó las 84.000 unidades.

Curiosamente, Audi evita dar el dato del peso de los coches eléctricos en China, un silencio que dice bastante sobre las dificultades de la marca en ese mercado concreto. Aun así, desde la compañía destacan que desde septiembre de 2025 cada mes ha superado las entregas del mismo periodo del año anterior. Además, los pedidos en Europa occidental crecieron más de un 13%, y en el caso de los coches eléctricos el aumento fue de nada menos que un 58%.

El balance final deja varias conclusiones claras. Audi cierra 2025 con un retroceso moderado, cercano al 3%, lastrado casi en exclusiva por China y, sobre todo, por Estados Unidos. Los coches eléctricos, lejos de ser el problema, siguen ganando peso y tirando de los pedidos en Europa. El verdadero reto está en adaptar la estrategia a China con modelos como el AUDI E5 y el futuro AUDI E7X, y en encontrar una solución industrial para Estados Unidos. Porque, visto lo visto, el problema no es el producto, sino dónde y cómo se fabrica.

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