
Baterías de sodio, ¿la próxima gran evolución de los Renault Twingo y Dacia Spring?
El Grupo Renault ha mostrado en varias ocasiones su interés por las baterías de sodio, que frente a las de litio prometen un precio más bajo, una mayor vida útil, tasas de carga más elevadas y un rendimiento muy superior a temperaturas extremas.

No es ningún secreto que el Grupo Renault lleva tiempo interesado en las baterías de sodio. Ya en el año 2023, Denis Le Vot, por entonces CEO de Dacia, señalaba que los futuros eléctricos de la firma rumana podrían utilizar esta química. "Tal vez la batería sea a base de sodio. Algunos argumentan que las baterías de sodio no son buenas porque no almacenan mucha energía y son pesadas. Pero son baratas".
Actualmente, la compañía se encuentra en pleno proceso de adopción de la química LFP (litio-ferrofosfato), más barata que la NCM (níquel, cobalto, manganeso) que llevaba años utilizando en todos sus modelos eléctricos. El primero en contar con baterías de este tipo ha sido el Twingo, al que recientemente se ha unido el Mégane.
Está previsto que las versiones de acceso de los R5, R4 y Scénic también adopten baterías LFP en los próximos meses. Con este movimiento, los del rombo buscan abaratar sus eléctricos para hacerlos más competitivos frente a sus rivales chinos y europeos (sin ir más lejos, el nuevo Mégane es 2.000 euros más barato que su predecesor en el mercado francés).
El siguiente paso lógico para hacer más asequibles sus eléctricos sería dar el salto a las baterías de sodio: de acuerdo con CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo y uno de los principales defensores del sodio como alternativa al litio, podrían llegar a ser hasta un 30% más baratas que las LFP. Teniendo en cuenta que la batería sigue siendo el componente más caro de un coche eléctrico, esto son palabras mayores.

Las nuevas baterías de sodio de CATL llegarán este año al mercado
Los rumores apuntan a que el próximo Dacia Hipster, un cuadriciclo pesado que está llamado a convertirse en la propuesta eléctrica más barata de la marca, podría ser el primer modelo del grupo en utilizar esta tecnología. Sin embargo, no deberíamos descartar que también llegue en el futuro a los Renault Twingo y Dacia Spring.
El Twingo actualmente utiliza una batería LFP de apenas 27.5 kWh de capacidad refrigerada por aire. Es interesante mencionar que las celdas son suministradas por CATL, mientras que en el resto de la gama (R5, R4, Mégane y Scénic), las baterías LFP serán de origen LG Energy Solution. Por lo tanto, dar el salto a las baterías de sodio de CATL sería relativamente sencillo en el urbano y sus derivados. Eso sí, este cambio no se produciría hasta dentro de unos años... si es que llega a darse.

Más allá de su bajo precio, las baterías de sodio de CATL presumen de varias ventajas: un buen rendimiento a temperaturas extremas (a -40 ºC retienen aproximadamente el 90% de su capacidad, mientras que con una tasa de carga de 5C la temperatura apenas aumenta 5 ºC, algo ideal para un eléctrico sin refrigeración activa como el Twingo) y una elevada vida útil (las baterías Naxtra de CATL deberían ser capaces de superar los 10.000 ciclos). CATL estima que las baterías de sodio podrían llegar a representar el 30-40% del mercado.


