
CATL continúa expandiendo sus baterías de sodio con nuevos acuerdos en Europa
CATL ha llegado a un segundo acuerdo con una empresa europea para desplegar sus sistemas de almacenamiento energético Tener Sodium en la región. Las baterías de sodio prometen importantes ventajas frente a las de litio en términos de durabilidad, coste y rendimiento.

Si hace unos días nos hacíamos eco de la asociación de CATL con el proveedor europeo Alfen para desplegar 5 GWh de capacidad de almacenamiento energético estacionario con baterías de sodio, hoy os traemos el segundo acuerdo de este tipo al que ha llegado el gigante chino en el viejo continente: la compañía suministrará 2 GWh de baterías de sodio a la empresa de energías renovables Solarpro.
Esta unión permitirá el despliegue del primer proyecto de almacenamiento de energía a gran escala basado en baterías de sodio en Europa central y oriental. Ambas firmas llevan ya unos años colaborando, pues en 2024 instalaron un sistema de almacenamiento energético refrigerado por líquido de 150 MWh de capacidad en Bulgaria.
CATL planea comenzar las entregas de su sistema de almacenamiento Tener Sodium en septiembre, si bien inicialmente se centrará en el mercado chino. Su expansión a nivel mundial tendrá lugar en junio de 2027, momento en el que se pondrán en marcha las colaboraciones con Alfen y Solarpro. El fundador y presidente de CATL, Robin Zeng, estima que la tecnología de sodio podría llegar a representar el 30-40% del mercado de baterías.
El sistema Tener Sodium tiene un diseño modular. Cada módulo cuenta con una capacidad superior a los 30 MWh y pesa algo menos de 42 toneladas. Instalando 34 módulos, se puede alcanzar una capacidad total de 1 GWh. Lo más interesante de todo es que las baterías de sodio permiten una vida útil muy elevada; en este caso concreto, de unos 15.000 ciclos a 25 ºC (lo que equivaldría a 25-30 años).

Las baterías de sodio prometen revolucionar el sector
Además, su estabilidad térmica está fuera de toda duda: a -20 ºC retienen el 92% de su capacidad, y a 45 ºC soportan más de 10.000 ciclos sin necesidad de aislamiento extra o refrigeración forzada. Por otro lado, el sistema es ignífugo y está a prueba de explosiones; además, se ha reducido el autoconsumo de energía al 1% (la media de la industria es de un 2%).
Su nivel de ruido de 65 dB (10 dB inferior al de otros equipos) permite su instalación cerca de los centros de consumo. Para reducir las pérdidas por inactividad, CATL ha desarrollado una tecnología de autorreparación que en cuestión de milisegundos puede localizar y aislar fallos, restableciendo la energía a las áreas no afectadas en 350 ms.

CATL estima que la paridad de costes con las baterías LFP (litio-ferrofosfato) a nivel de celda se alcanzará a finales de 2026. Una vez las baterías de sodio se hayan popularizado, podrían llegar a resultar hasta un 30% más baratas que las LFP (recordemos que el sodio es un material más abundante y asequible que el litio; además, tiene una mayor distribución geográfica).
Fuente | CnEVPost


