
Continental y Renault desarrollan un neumático capaz de añadir hasta 30 kilómetros de autonomía a los coches eléctricos
Renault y Continental han desarrollado un nuevo neumático diseñado específicamente para coches eléctricos; su objetivo es reducir las pérdidas energéticas durante la marcha y aumentar la eficiencia; según sus creadores, podría aportar hasta 30 kilómetros adicionales de autonomía sin modificar la batería.

Para los conductores de un coche eléctrico, cada kilómetro de autonomía cuenta. Mientras los fabricantes trabajan para mejorar la eficiencia de motores, baterías y sistemas electrónicos, existe otro elemento clave que también puede marcar diferencias importantes y donde normalmente no prestamos atención: los neumáticos. Precisamente en este aspecto han centrado sus esfuerzos Renault y Continental, que han presentado un nuevo desarrollo capaz de aumentar la autonomía de un coche eléctrico en torno a 30 kilómetros.
La colaboración entre ambas compañías ha dado como resultado una evolución del conocido Continental EcoContact 7, un neumático diseñado específicamente para adaptarse a las necesidades de los modelos eléctricos de Renault. El objetivo ha sido reducir al máximo la resistencia a la rodadura sin comprometer aspectos fundamentales como la seguridad, la estabilidad o el agarre.
Para conseguirlo, los ingenieros han introducido cambios en diferentes áreas del neumático. Entre ellas destacan una nueva composición de la goma, un diseño específico de los flancos y una estructura interna optimizada para minimizar las pérdidas energéticas durante la marcha. Este desarrollo forma parte del programa de innovación Garage Futurama de Renault, donde Continental participa como socio tecnológico. El resultado de este trabajo conjunto ya puede verse en el prototipo Renault R-Space Lab, que equipa esta nueva generación del EcoContact 7.
Hasta un 35% menos de resistencia a la rodadura

Según los datos facilitados por Continental, este nuevo neumático logra una resistencia a la rodadura hasta un 35% inferior a la exigida para obtener la máxima clasificación A en el etiquetado europeo. Traducido a condiciones reales, un coche eléctrico con una autonomía homologada de 500 kilómetros podría recorrer aproximadamente 30 kilómetros adicionales con cada carga gracias únicamente a la mejora de los neumáticos.
La resistencia a la rodadura es uno de los factores que más influyen en el consumo energético de cualquier vehículo. Cada vez que una rueda gira, el neumático se deforma al entrar en contacto con el asfalto y recupera después su forma original. Ese proceso genera pérdidas de energía en forma de calor y fricción. Cuanto menor es esa resistencia, menos energía necesita el vehículo para avanzar.
Continental recuerda que entre un 20% y un 30% del consumo energético total de un vehículo está relacionado precisamente con la resistencia a la rodadura de los neumáticos. En un coche eléctrico, donde la eficiencia es especialmente importante, cualquier mejora en este apartado tiene un impacto directo sobre la autonomía.
Sin embargo, el reto no consiste únicamente en reducir la resistencia. Los neumáticos siguen siendo el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, por lo que deben mantener un nivel de adherencia suficiente para garantizar una frenada eficaz, estabilidad en curva y seguridad sobre superficies mojadas.

Para alcanzar este equilibrio entre eficiencia y prestaciones, Renault y Continental han recurrido de forma intensiva a herramientas de simulación virtual. El fabricante alemán ha utilizado su sistema Driver-in-the-Loop, una tecnología que permite analizar el comportamiento de un neumático en condiciones de conducción muy próximas a la realidad sin necesidad de fabricar prototipos físicos en las primeras fases del desarrollo.
Por su parte, Renault ha aportado su simulador de conducción ROADS, capaz de recrear escenarios de tráfico reales y repetibles con gran precisión. La combinación de ambas herramientas ha permitido acelerar el proceso de desarrollo, mejorar la coordinación entre los equipos y reducir significativamente la necesidad de fabricar neumáticos de prueba.
Según Continental, el uso de estas tecnologías virtuales permite ahorrar hasta 10.000 neumáticos de ensayo al año, reduciendo tanto costes como impacto medioambiental durante el desarrollo de nuevos productos.
Desde Renault destacan que esta colaboración forma parte de una estrategia más amplia destinada a mejorar la eficiencia global de sus futuros modelos eléctricos. La marca considera que optimizar elementos aparentemente secundarios, como los neumáticos, puede aportar beneficios tangibles para los usuarios sin necesidad de aumentar el tamaño o el coste de las baterías.
La propuesta de Continental demuestra que todavía existen importantes márgenes de mejora en aspectos que suelen pasar desapercibidos. Mientras la industria continúa centrando buena parte de la atención en nuevas químicas para baterías o sistemas de carga más rápidos, soluciones como esta pueden ofrecer ganancias inmediatas y relativamente sencillas de implementar. Y si esos 30 kilómetros extra terminan llegando a los modelos de producción, muchos conductores agradecerán disponer de ese margen adicional en su día a día.


