
El Hyundai Kona Electric se convierte en una ganga en el mercado de ocasión
El Hyundai Kona Electric ha pasado de ser un referente en coches eléctricos nuevos a una opción muy atractiva en el mercado de ocasión. Ofrece buena eficiencia, un equipamiento completo, un cuerpo compacto y polivalente, y precios cada vez más accesibles. Eso sí, conviene elegir bien la versión y revisar ciertos puntos clave antes de comprar.

El Hyundai Kona Electric ha sido uno de esos coches eléctricos que no han sido super ventas, pero si han sido referencia para el sector. Solo su elevado precio, y su dependencia de las promociones frenaron su ascenso. Hoy, ya superado por modelos más recientes, se ha convertido en una opción muy interesante en el mercado de segunda mano. ¿Sigue mereciendo la pena? Repasamos a fondo el modelo para ayudarte a decidir si encaja contigo antes de lanzarte a comprar.
Poco después del lanzamiento del Kona térmico, Hyundai presentó su versión 100% eléctrica, bautizada de forma lógica como Hyundai Kona Electric. Este SUV urbano destacó desde el principio por ofrecer una autonomía elevada para su época, especialmente en las versiones más completas. Con el paso de los años la competencia ha apretado, pero precisamente eso ha jugado a su favor en el mercado de segunda mano, donde hoy se posiciona como una alternativa muy equilibrada en precio, consumo y fiabilidad.
Las grandes fechas del Hyundai Kona Electric

En 2017, Hyundai desveló el Kona, un SUV urbano inédito dentro de su gama, inicialmente disponible solo con motores de gasolina. Sus precios se movían entre los 21.400 euros y los 29.900 euros.
En 2018, coincidiendo con el Salón de Ginebra, la marca presentó el Hyundai Kona Electric, que llegaba con dos configuraciones mecánicas. La versión de acceso ofrecía una potencia de 100 kW, equivalentes a 136 CV, junto a una batería de 39 kWh. Por encima se situaba la variante más demandada, con 150 kW, es decir, 204 CV, y una batería de 64 kWh. En su lanzamiento, el modelo homologaba autonomías WLTP de 289 kilómetros y 449 kilómetros respectivamente. Eso sí, los precios eran elevados: desde 38.400 euros en el mejor de los casos y hasta 44.900 euros en las versiones más completas.

En 2019 la gama se reorganizó con la llegada del acabado Intuitive, disponible en ambas motorizaciones. Este movimiento permitió reducir los precios de acceso hasta los 34.900 euros y 39.700 euros.
En 2020 llegó el restyling. El Hyundai Kona Electric estrenó un diseño frontal más moderno, un interior actualizado y nuevas ayudas a la conducción. A nivel técnico no hubo cambios, aunque desde ese año la producción de las versiones de 64 kWh pasó a la planta de Nosovice, en la República Checa.
En 2023 la primera generación del Hyundai Kona Electric se despidió para dar paso al modelo de segunda generación, con una batería ligeramente mayor de 65,4 kWh, 217 CV de potencia y hasta 514 kilómetros de autonomía WLTP. Aun así, las diferencias reales respecto al modelo saliente no son tan marcadas como cabría esperar.
Por qué merece la pena

Con una longitud de 4,18 metros, el Hyundai Kona Electric es un SUV compacto que se mueve con soltura en entornos urbanos. Su tamaño facilita el día a día en ciudad sin renunciar a una postura de conducción elevada. En el interior encontramos un equipamiento completo y una presentación moderna, con una pantalla central táctil desde la que se pueden controlar múltiples funciones relacionadas con la carga y el consumo. El cuadro de instrumentos digital sustituye a los relojes tradicionales de las versiones térmicas.
En carretera apuesta claramente por el confort, aunque no le falta carácter. La entrega de potencia es inmediata y contundente, hasta el punto de poner en aprietos a los neumáticos Nexen de origen si se abusa del acelerador. Uno de sus grandes puntos fuertes es la eficiencia, con consumos muy contenidos que permiten autonomías reales más que dignas para un coche eléctrico de su generación.
Otro detalle muy valorado es la presencia de levas tras el volante para regular la frenada regenerativa. Son fáciles de usar, funcionan bien tanto en ciudad como en carretera y ayudan a reducir el desgaste de los frenos, además de hacer la conducción más agradable.
Por qué pensárselo dos veces

El maletero, con 332 litros, se queda algo justo, especialmente para un uso familiar. Algo parecido ocurre con las plazas traseras, donde el espacio para las piernas no destaca frente a rivales más recientes. Aunque el diseño interior resulta atractivo y la ergonomía está bien resuelta, la calidad percibida no es sobresaliente debido al uso abundante de plásticos duros. Conviene revisar bien el estado de las unidades que hayan tenido un uso familiar intensivo.
En el apartado práctico, no es una buena opción si se pretende remolcar. Solo la versión restilizada de 64 kWh puede arrastrar hasta 300 kilos; el resto directamente no lo permite.
Donde el Hyundai Kona Electric queda más descolgado es en la recarga. Las versiones de 64 kWh cuentan con cargador trifásico de 11 kW en corriente alterna, mientras que la variante de 39 kWh se queda en 7,4 kW. En ambos casos, la recarga rápida es lenta, pico de 100 kW, para los estándares actuales: alrededor de 47 minutos para pasar del 10 al 80%, algo que penaliza los viajes largos.
Qué revisar antes de comprar uno de segunda mano

El estado de la batería de tracción es clave. Aunque no es habitual encontrar degradaciones importantes en unidades recientes, conviene solicitar un informe del estado de salud de la batería (SoH). La batería está cubierta por una garantía de 8 años o 160.000 kilómetros, mientras que el vehículo completo disfruta de 5 años sin límite de kilometraje.
También es importante comprobar la batería auxiliar de 12 V, que en algunos coches eléctricos puede fallar antes de lo esperado. Pregunta por la fecha del último cambio y asegúrate de que todo funciona con normalidad.
Algunos propietarios han avisado de incidencias en el motor eléctrico, tanto de origen mecánico como de software. Durante la prueba, presta atención a posibles ruidos anómalos y revisa el historial del vehículo.
Entre 2020 y 2021 Hyundai lanzó campañas de revisión por un posible riesgo de cortocircuito en la batería, que podía derivar en incendio. Es fundamental confirmar que la unidad que vas a comprar ha pasado todas las campañas oficiales.
Por último, se han dado casos de problemas de recarga por incompatibilidades, fallos en el sistema de corriente continua o malos contactos. Siempre que sea posible, prueba a cargar el coche antes de cerrar la compra y comprueba que incluye los dos cables de serie, tanto el modo 2 como el modo 3.
Qué acabado elegir

El Hyundai Kona Electric se ofreció inicialmente en los acabados Creative y Executive, a los que se sumó el Intuitive en 2019 como opción de acceso.
El acabado Intuitive, pese a ser el más básico, ya incluye acceso y arranque sin llave, faros automáticos, cámara trasera, climatizador automático, conectividad con el móvil, Bluetooth, radio digital, control de velocidad y pantalla central de 7 pulgadas.
El Creative, por unos 1.000 euros más en el mercado de ocasión, añade elementos muy interesantes como el head-up display, sensor de lluvia, cargador inalámbrico, control de crucero adaptativo, asientos delanteros calefactados, equipo de sonido Krell, bomba de calor y una pantalla de 10,25 pulgadas.
El Executive, sin apenas sobreprecio en segunda mano, suma detalles como sensores de aparcamiento delanteros, asistente de mantenimiento de carril, luces largas automáticas, reconocimiento de señales, asientos eléctricos y tapicería de cuero.
Qué versión elegir según el presupuesto

El Hyundai Kona Electric de 39 kWh ofrece una autonomía WLTP de 289 kilómetros y una potencia de 136 CV. En ciudad es especialmente eficiente, con consumos cercanos a los 13 kWh cada 100 kilómetros, aunque en autopista sube hasta los 21 kWh. La autonomía se queda corta fuera del entorno urbano y la recarga rápida, con un máximo de 65 kW, requiere cerca de 50 minutos para el 10-80%. Es una versión válida para ciudad, pero poco polivalente. En el mercado de ocasión se puede encontrar desde 13.000 euros en unidades de 2020 con unos 50.000 kilómetros.
El Hyundai Kona Electric de 64 kWh es claramente más completo. Ofrece alrededor de 500 kilómetros en uso urbano y unos 300 kilómetros en autopista. Cuenta con cargador de 11 kW y admite hasta 77 kW en carga rápida, aunque los tiempos siguen siendo largos. Con 204 CV y 395 Nm, las prestaciones son muy buenas. Los precios arrancan justo por debajo de los 17.000 euros con cerca de 100.000 kilómetros, mientras que unidades más cuidadas y restilizadas rondan los 19.000 euros.
Qué Hyundai Kona Electric de ocasión elegir
Si buscas un segundo coche para trayectos cortos y dispones de punto de carga, la versión de 39 kWh puede cumplir sin problemas. Sin embargo, si quieres un coche eléctrico realmente polivalente, capaz de afrontar viajes largos con mayor tranquilidad, el Hyundai Kona Electric de 64 kWh es la opción más recomendable.
La combinación más equilibrada es la versión de 64 kWh con acabado Creative, especialmente por la bomba de calor y los asientos calefactados, muy útiles en invierno. En el mercado actual se pueden encontrar unidades restilizadas de 2022 con algo más de 40.000 kilómetros por alrededor de 20.000 euros, una cifra muy competitiva para lo que ofrece.


