
Esta empresa española apuesta por baterías LFP de carga ultrarrápida para sus motos eléctricas
Stark Future, empresa española ubicada en Viladecans, se ha asociado con la china Wanxiang A123 para crear nuevas baterías de motos eléctricas. Las celdas prometen recargas ultrarrápidas en apenas 10 a 15 minutos y los primeros prototipos ya están en pruebas en Barcelona.

La potencia y velocidad de carga no suele ser uno de los puntos fuertes, ni la apuesta, de los fabricantes de motos eléctricas. Pero la empresa española Stark Future ha dado un paso importante en este aspecto al anunciar un partenariado estratégico con el especialista chino Wanxiang A123. El objetivo es desarrollar una nueva generación de celdas pensadas específicamente para los retos de las dos ruedas eléctricas.
Mientras marcas como el finlandés Verge presentaban a comienzos de año su nueva moto eléctrica con batería sólida, Stark Future apuesta por una vía alternativa al ofrecer autonomía, potencia y recarga rápida con tecnología ya existente. Nada de baterías milagro.
La nueva batería usa la química LFP en formato cilíndrico 26120, con 26 mm de diámetro y 120 mm de altura. Su densidad energética alcanza unos más que sorprendentes 330 Wh/kg en celda, un dato que promete mejorar tanto el rendimiento como la autonomía de las motos sin aumentar su peso, pero que suena a demasiado bueno como para ser cierto. Y es que como recordamos, los modelos más avanzados rondan los 190 Wh/kg, mientras que los mejorados con manganeso (LMFP) llegan a los 230‑240 Wh/kg en celda. Por lo tanto, aspirar a superar los 300 Wh/kg suena demasiado optimista.
Tecnología de competición aplicada a la calle

Wanxiang A123 ha aprovechado su experiencia en Fórmula 1 para desarrollar estas celdas de alta potencia y elevada densidad. Según los fabricantes, la nueva tecnología permite cargas ultrarrápidas en tan solo 10 a 15 minutos, gracias a un diseño que integra una carcasa de aluminio como disipador térmico, facilitando la refrigeración y manteniendo la seguridad de la batería.
Anton Wass, CEO de Stark Future, subraya: «Las motos necesitan su propia arquitectura de batería, no soluciones heredadas del automóvil. Con la 26120 aumentamos la capacidad, reducimos peso y mejoramos los tiempos de carga».
Los primeros prototipos ya están en pruebas en el centro de I+D de Stark en Barcelona y serán las encargadas de sentar las bases de los futuros modelos de la marca, incluyendo las próximas generaciones de la Varg y la futura Stark ALG.
Originalmente, Stark Future había desarrollado el formato 26120 con EVE Energy, que validó el concepto y aceleró las fases de prueba. La incorporación de Wanxiang A123 como segundo proveedor forma parte de una estrategia de multi-sourcing, asegurando la diversidad y seguridad en el suministro de baterías.
Wanxiang A123 cuenta con tres centros de I+D y cinco laboratorios repartidos entre China, Estados Unidos y Europa, con una capacidad de producción aproximada de 80 GWh al año, lo que garantiza que Stark Future podrá escalar sus modelos sin depender de un único proveedor.
Con esta iniciativa, la empresa española refuerza su apuesta en innovación dentro del sector de las motos eléctricas, apostando por tecnologías de carga rápida que podrían transformar la experiencia de los usuarios y acercar la movilidad eléctrica a un público más amplio.


