
El nuevo Freelander 8 debuta con 829 CV, seis plazas y extensor de autonomía con batería de 60 kWh
El nombre Freelander vuelve al mercado con un modelo completamente diferente a lo que conocíamos hasta ahora; Chery y Jaguar Land Rover han creado un gran todocamino de seis plazas con una clara vocación tecnológica; su combinación de propulsión eléctrica, extensor de autonomía y capacidades todoterreno lo convierte en una propuesta muy particular; además, Europa aparece entre los mercados que podrían recibir la nueva marca.

El nombre Freelander vuelve a escena, aunque esta vez lo hace de una forma muy diferente a la que muchos aficionados a Land Rover podrían imaginar. El nuevo FREELANDER 8 nace de la colaboración entre Chery y Jaguar Land Rover y se presenta en China como un gran todocamino de seis plazas con una combinación bastante particular: diseño de inspiración todoterreno, propulsión eléctrica con extensor de autonomía, una enorme dotación tecnológica y unas prestaciones que no parecen propias de un modelo familiar de más de cinco metros.
El modelo acaba de abrir su periodo de preventa en China con cuatro versiones, desde 339.900 yuanes, equivalentes a unos 43.900 euros al cambio, hasta 429.900 yuanes, unos 55.500 euros. Son cifras orientativas al cambio y, evidentemente, no sirven para anticipar el precio que tendría en Europa si finalmente llega a nuestro mercado.
Y aquí está precisamente la parte que más puede interesar al lector europeo. El FREELANDER 8 tiene posibilidades de llegar a Europa, aunque todavía no existe una confirmación definitiva de su comercialización en todos los mercados. Chery ya ha dejado abierta esta posibilidad y desde Jaguar Land Rover tampoco se ha mostrado oposición a que la nueva marca se extienda por Europa y Reino Unido. De hecho, medios europeos apuntan a una posible llegada en 2027.
Un enorme todocamino de seis plazas con tecnología de primer nivel

El diseño exterior del FREELANDER 8 destaca por contar con una carrocería de formas muy cuadradas que recupera algunos de los rasgos que históricamente asociamos al Freelander. El frontal prescinde de una parrilla convencional y añade unas entradas de aire activas, mientras que el nombre FREELANDER aparece integrado en la parte central con iluminación. Los grupos ópticos mantienen una forma reconocible y añaden un sistema de iluminación capaz de mostrar diferentes animaciones de bienvenida, despedida, desbloqueo, carga y estacionamiento.
De perfil, el modelo apuesta por líneas muy rectas, pasos de rueda marcados, tiradores de las puertas integrados y barras de techo. También mantiene una de las señas de identidad más reconocibles del antiguo Freelander: la tercera ventanilla lateral de forma triangular. Las dimensiones dejan claro que estamos ante un vehículo grande: 5,118 metros de longitud, o 5,185 metros dependiendo de la configuración, 2,050 metros de anchura y 1,898 metros de altura, con una distancia entre ejes de 3,040 metros.

En la parte posterior aparece un portón prácticamente vertical, con el pilar D oscurecido para reforzar visualmente la anchura del vehículo. El conjunto se completa con un alerón de grandes dimensiones y un paragolpes de formas redondeadas. También puede equipar un dispositivo de remolque capaz de arrastrar hasta 2.000 kg, un dato especialmente interesante para un modelo que pretende combinar el uso familiar con ciertas capacidades fuera del asfalto.
El interior cambia completamente de registro. El habitáculo utiliza una configuración envolvente y está presidido por una gigantesca pantalla panorámica de 46,3 pulgadas con resolución 8K, acompañada de una pantalla táctil central de 15,6 pulgadas. Curiosamente, el FREELANDER 8 no renuncia por completo a los mandos físicos, algo que agradecerán quienes ya están cansados de tener que controlar todas las funciones desde una pantalla. El volante también adopta un diseño cuadrado para reducir la superficie que queda oculta tras él.
La calidad visual busca además diferenciar al modelo de otros productos de Chery. Hay mandos con acabado de cristal, botones físicos con decoración específica, iluminación ambiental de 256 colores, dos puntos de carga inalámbrica de 50 W y un sistema de fragancias para el habitáculo. Pero donde realmente destaca el FREELANDER 8 es en el espacio disponible, ya que ofrece una configuración 2+2+2 con seis asientos independientes.

La segunda fila está formada por dos grandes asientos individuales de tipo ejecutivo, con una inclinación máxima del respaldo de 145 grados. También incorporan masaje con 16 puntos, cuatro niveles de calefacción y 260 mm de desplazamiento longitudinal. Para los ocupantes traseros hay una pantalla de techo de 17,3 pulgadas, una pequeña nevera de 10 litros con función de refrigeración y calefacción, mesas plegables y cortinillas eléctricas.
La tercera fila tampoco parece concebida como un simple espacio de emergencia para niños. Los dos asientos cuentan con calefacción y ventilación, el respaldo puede inclinarse hasta 124 grados y además pueden abatirse completamente para dejar una superficie plana. Incluso se ofrece un techo solar específico para esta zona y airbags laterales independientes. Es una configuración pensada realmente para seis pasajeros, algo que no es tan habitual entre los grandes todocaminos actuales.
En el apartado tecnológico, el FREELANDER 8 incorpora el nuevo chip Qualcomm Snapdragon 8397 para automóviles, con una capacidad de cálculo anunciada de 320 TOPS. Pero la gran protagonista es Huawei. Toda la gama equipa de serie el sistema de conducción autónoma Huawei Qiankun ADS 5, acompañado de un sensor LiDAR de 896 líneas.
Según los datos comunicados por el fabricante, este sistema puede detectar objetos situados hasta 120 metros de distancia, incluso obstáculos de apenas 14 centímetros. El conjunto está preparado para funciones de conducción autónoma tanto en carretera como en ciudad y podrá recibir nuevas funciones mediante actualizaciones a distancia.

Bajo el capó encontramos una solución que puede resultar especialmente interesante para Europa. El FREELANDER 8 no es un coche eléctrico convencional, sino un eléctrico con extensor de autonomía (EREV). Utiliza un motor de gasolina 1.5 turbo que actúa como generador, con una potencia máxima de 115 kW, mientras que la propulsión corre a cargo de dos motores eléctricos que desarrollan conjuntamente 610 kW, unos 829 CV.
El resultado es bastante contundente para un vehículo de estas dimensiones. El fabricante anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4,6 segundos, mientras que el motor eléctrico trasero alcanza 250 kW y está asociado a una transmisión de dos velocidades. Incluso se permite cambiar entre los modos 4L y 4H sin detener el vehículo cuando se circula por debajo de 20 km/h.
La parte eléctrica se alimenta mediante un pack de 60,3 kWh, con una autonomía eléctrica homologada en China de 310 kilómetros según el ciclo CLTC, lo que vendrían a ser unos 270 km WLTP en modo eléctrico aproximadamente.

Por el momento no se han comunicado los tiempos de carga correspondientes a esta versión en la información de preventa analizada. El modelo se basa en una arquitectura de 800 V y, además de la mecánica con extensor, la plataforma está preparada para otras configuraciones electrificadas. De hecho, el proyecto Freelander contempla versiones eléctricas y híbridas enchufables para distintos mercados.
Pero el FREELANDER 8 no quiere limitarse a ser un enorme familiar con prestaciones deportivas. La marca ha trabajado también el apartado todoterreno mediante el sistema inteligente i-ATS, capaz de reconocer las condiciones del terreno y adaptar la respuesta del vehículo. El conjunto incorpora bloqueo mecánico delantero, diferencial electrónico de deslizamiento limitado en el eje trasero, bloqueo central virtual y suspensión neumática de doble cámara cerrada.
Sobre el papel, la receta es bastante llamativa: más de cinco metros de longitud, seis plazas independientes, una enorme cantidad de tecnología, tracción total eléctrica, 610 kW y capacidades todoterreno. Todo ello acompañado por un extensor de autonomía que permite utilizar el vehículo como un coche eléctrico en los desplazamientos diarios sin depender exclusivamente de la infraestructura de recarga para realizar viajes largos.
La gran incógnita para Europa será, precisamente, cómo se adapta esta propuesta a nuestro mercado. No solo por el precio final, los impuestos o la homologación, sino también por la puesta a punto de la tecnología de conducción autónoma de Huawei y por la autonomía WLTP que consiga esta combinación de batería y extensor. Si el FREELANDER 8 termina llegando a Europa, tendrá argumentos para convertirse en uno de los modelos más particulares de la nueva oleada de coches procedentes de China, especialmente para quienes buscan mucho espacio sin renunciar a una conducción principalmente eléctrica.
Puntos clave
- El FREELANDER 8 es el primer gran modelo de la nueva marca creada por Chery y Jaguar Land Rover.
- Es un eléctrico con extensor de autonomía (EREV) con tracción total.
- Ofrece 610 kW, equivalentes a unos 829 CV, y acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos.
- Tiene una batería de 60,3 kWh y anuncia 310 km de autonomía eléctrica en ciclo CLTC.
- Dispone de seis plazas independientes en configuración 2+2+2.
- Equipa de serie Huawei Qiankun ADS 5 y un sensor LiDAR de 896 líneas.
- Mide hasta 5,185 metros de longitud y tiene una distancia entre ejes de 3,040 metros.
- Su precio en China parte de unos 43.900 euros al cambio.
- Europa y Reino Unido están entre los mercados que se han planteado para la expansión de la marca, aunque todavía falta conocer las condiciones definitivas de llegada.


