
Más preocupaciones para los fabricantes europeos: Li Auto se prepara para su desembarco en España
Li auto no es un fabricante más procedente de China. Es uno de las marcas referencia en el segmento premium, y que destaca por su agresiva apuesta por la más alta tecnología. Un nuevo dolor de cabeza para los grupos europeos que ven como la competencia es cada vez más numerosa, y mejor.

El fabricante chino Li Auto ha dado un nuevo paso en su desembarco europeo. Hoy, 24 de febrero, la Cámara de Comercio de China ante la UE (CCCEU) anunció que, tras la aprobación unánime de su junta directiva, la marca se incorpora como miembro de pleno derecho y participará en su grupo de trabajo de automoción.
Con sede en Bruselas, muy cerca de los principales órganos de decisión de la Unión Europea, la CCCEU representa a más de 1.000 empresas con capital chino que operan en Europa. Su papel es servir de puente entre ambos mercados, facilitando el comercio y la inversión en un momento especialmente delicado para las relaciones industriales entre China y la UE.

Para Li Auto, este movimiento no es simbólico. Entrar en una organización de peso le permite acceder de forma directa a la información sobre normativa europea, tendencias de mercado y cambios regulatorios, algo clave en un entorno cada vez más exigente con los coches eléctricos importados. Además, abre la puerta a colaboraciones en I+D y a alianzas con actores locales.
Si se observa la secuencia de los últimos años, el ritmo se ha acelerado. En 2024 registró su primera entidad de investigación y desarrollo fuera de China. A comienzos de 2025 puso en marcha un centro de I+D en Alemania. Y ahora se integra en una de las principales organizaciones empresariales chinas con presencia en Europa. La estrategia ya no es exploratoria: es claramente ofensiva.
De la cautela a la ofensiva europea

Durante bastante tiempo, Li Auto se tomó Europa con calma. Incluso con dudas. En 2023 revisó su estrategia internacional. La dirección tenía claro que el objetivo a largo plazo era vender fuera de China, pero internamente había debate sobre el cómo y el cuándo.
Hasta entonces, sus modelos habían llegado a algunos mercados mediante exportaciones paralelas. Ese sistema permitió alcanzar picos cercanos a 4.000 unidades mensuales en determinados momentos. Sin embargo, con el endurecimiento de las normativas, el volumen cayó con fuerza hasta quedarse en apenas unos cientos de unidades al mes. Una señal clara de que ese camino no era sostenible si se aspiraba a jugar en primera división.
El verdadero punto de inflexión llegó en 2025, año que la propia compañía definió como el primero “oficial” de su expansión internacional. Se reorganizó internamente, creó una división específica para mercados exteriores y asignó personal con experiencia dedicado exclusivamente a la operativa global. Es decir, pasó de probar suerte a diseñar una estructura estable.

En paralelo, adoptó un enfoque muy concreto: primero investigación y desarrollo, después ventas. En abril de 2024 registró en Múnich su primera entidad de I+D fuera de China. En 2025 inauguró un centro de investigación en Alemania que ya cuenta con un equipo multidisciplinar centrado en diseño, semiconductores de potencia, sistemas de chasis, sistemas de propulsión eléctrica y certificación normativa.
El objetivo es claro: desarrollar y validar sus coches eléctricos según las exigencias europeas, no adaptar a posteriori modelos pensados únicamente para el mercado chino. Esto incluye desde normativas de seguridad hasta requisitos de homologación y particularidades técnicas locales.
En el caso concreto de Europa, la marca ya ha comenzado a mover ficha en el terreno comercial. En las últimas semanas ha publicado ofertas para puestos directivos de ventas en ciudades como Madrid o Varsovia. No busca perfiles básicos: exige experiencia en diseño de estrategias de entrada en mercado y un conocimiento profundo de cuestiones como la normativa de protección de datos, el cumplimiento de la legislación de competencia y los sistemas de ayudas a los coches eléctricos.
Este énfasis en el cumplimiento normativo y en la contratación de talento local demuestra que Li Auto quiere implantar una estructura completa en Europa. Nada de soluciones provisionales ni atajos. La intención es construir un sistema operativo plenamente integrado en el mercado europeo, con bases sólidas tanto en ingeniería como en gestión.
La familia de Li Auto es bastante extensa, cuenta con hasta 7 modelos diferentes, situados en el segmento F-SUV familiares, el modelo más pequeño tiene 4.9 metros de largo, donde el espacio interior y las altas calidades son la prioridad. Incluso cuenta con propuestas tan radicales como el monovolumen Mega, que destaca por su diseño totalmente diferencial.
Pero además de elevadas potencias en su sistema de propulsión, sistemas de carga de 500 kW, interiores de calidad con posibilidad de montar un cine en el coche, los modelos de Li Auto destacan por su elevada dotación tecnológica, con funciones como conducción autónoma avanzada, y otras como el poder aparcar el coche desde fuera del mismo con gestos de nuestras manos.
Queda por ver como solucionan retos como la red de distribución, y sobre todo como queda la cuestión de los precios de una marca que no llega para competir por abajo, sino por arriba con Mercedes Audi y BMW.




