
Por que este conductor buscaba un coche eléctrico para viajar y eligió el coche de batería pequeña y mejor consumo

Comprar un coche eléctrico para viajar suele llevar a la misma pregunta: cuánta autonomía hace falta para no estar pendiente del cargador. Pero hay conductores que llegan a la compra por otro camino, mirando primero cuánto consume el coche y cómo encajan las paradas en sus recorridos habituales. Es el caso de Didier, que prefirió hacer cuentas antes que elegir la batería más grande del catálogo.
El portal francés Automobile Propre ha recogido la experiencia de este ingeniero jubilado y su mujer, Marie-Christine, con su Mercedes CLA 200. Viven cerca de Auray, en Bretaña, y recorren unos 25.000 kilómetros al año, incluidos viajes para visitar a sus hijos en distintos puntos de Francia. Su elección tenía que servir tanto para los desplazamientos cotidianos como para cruzar buena parte del país.
Didier y su mejor valoraron diferentes modelos, como el Hyundai Ioniq 6, el Volkswagen ID.7, el BYD Seal y el Tesla Model 3, pero ninguno terminaba de ajustarse a lo que buscaban.
Sus prioridades eran claras: un consumo contenido en autovía, una batería de tamaño moderado y una recarga que pudiera completarse durante una parada normal. También le preocupaba el impacto de fabricar y arrastrar una gran batería que rara vez aprovecharía. Para él, lo importante era poder conducir unas dos horas entre descansos, sin tener que organizar las vacaciones alrededor de la autonomía anunciada.

El Mercedes CLA encajó por su planteamiento de berlina eficiente, con una carrocería que anuncia un coeficiente aerodinámico de 0,21. En el interior, la pareja valoró especialmente el confort; de hecho, Marie-Christine lo considera el coche más cómodo que han tenido. El Tesla Model 3 quedó descartado, entre otros motivos, por una concentración de funciones en la pantalla que no les convencía.
Finalmente eligieron el CLA 200, con una batería LFP de 58 kWh, suficiente en su uso cotidiano para recorrer aproximadamente 400 kilómetros manteniendo una reserva del 15%. Antes de decidirse, Didier revisó pruebas de consumo a distintas velocidades y mediciones de recarga. Quería comprobar que la versión de acceso podía cubrir sus necesidades sin pasar al CLA 250+, cuyo acumulador consideraba excesivo para su caso.
Durante los primeros cuatro meses recorrieron cerca de 8.000 kilómetros, con un consumo medio declarado de 12,4 kWh/100 km en uso mixto. En casa utilizan un cargador limitado a 6 kW para adaptarse a la potencia contratada, que no han aumentado. La recarga nocturna cubre sus necesidades habituales, mientras que la conducción con un pedal les ha resultado cómoda para anticipar las frenadas y circular con tranquilidad.
Un viaje largo, consumos bajos y algunas cosas por mejorar

La prueba más interesante llegó en octubre, con un desplazamiento desde Auray hasta Nay, cerca de Pau. La ida sumó 712 kilómetros y la vuelta, realizada seis días después, otros 715. Aproximadamente dos tercios del recorrido discurrían por autopista, con tramos limitados a 130 km/h, y el resto por vías rápidas y circunvalaciones.
Didier anotó los niveles de batería, las velocidades medias y el consumo, además de las condiciones meteorológicas. En la ida registró 14,1 kWh/100 km, con una velocidad media de 95 km/h. En el regreso fueron 13,7 kWh/100 km y 90 km/h de media. El resultado conjunto quedó en 13,9 kWh/100 km durante 1.427 kilómetros, una cifra muy contenida para un recorrido de este tipo.
Las paradas tampoco supusieron un cambio importante respecto a sus viajes anteriores. El conductor describe tres descansos, dos de ellos aprovechados para cargar mientras comían o tomaban un café. Las sesiones del 25% al 90% duraron 26 y 27 minutos, el CLA de acceso tiene un cargador de 200 kW.
Eso sí, estos resultados no equivalen a una prueba a 130 km/h constantes. Didier reconoce que conduce con suavidad y que las temperaturas estuvieron entre 17 y 29 grados. También observó la influencia del viento en algunos tramos. Son datos de una experiencia particular en condiciones favorables, y queda por comprobar cómo cambia el consumo durante el invierno.

Como referencia, podemos recordar nuestra prueba a 120 km/h del CLA de batería de 85 kWh, en un trayecto el nuestro bastante exigente, con buena temperatura exterior, entre 12 y 20 grados, y donde el Mercedes logró un consumo medio de 16.3 kWh y una autonomía total entre el 100% y el 5% de 504 km.
Volviendo a la historia de Didier, fuera de la autopista encontraron algún cargador que no reconocía su tarjeta. Ese tipo de incidencias explica que su mujer prefiera conservar un margen amplio de batería, aunque implique alargar algo las sesiones. Llegar con tranquilidad pesa más en sus decisiones que conseguir el menor tiempo de viaje posible.
El balance de la pareja es positivo, pero Didier también cuestiona que las recomendaciones para viajar se concentren tanto en versiones con grandes baterías. Le gustaría ver más comparativas de coches capaces de cubrir una etapa razonable y recuperar energía durante un descanso, con el precio bien visible. Su experiencia apunta a que la eficiencia y la recarga también cuentan a la hora de elegir un coche para viajar.
En su caso, el CLA, el precio de la versión de acceso en España es de 48.286 euros, con 545 km WLTP, mientras que el salto al CLA 250+ supone un incremento en el desembolso de 6.460 euros, y elevar la autonomía homologada hasta los 790 km.
Una diferencia que para esta familia, no merece la pena gastar y donde han preferido la opción más económica y eficiente.


