
Mercedes da marcha atrás con su red de carga en Europa: Electra se queda con sus estaciones
Mercedes cambia sus planes de recarga en Europa y vende su red propia a Electra. La operación llega después de anunciar una expansión que ahora queda en manos del operador francés. Algo que pone sobre la mesa algunas cuestiones, como que el negocio de la carga pública no es tan fácil como pensaban en Mercedes, y que la economía empieza a dar avisos de que hay que priorizar proyectos.

Después de presentar sus propias estaciones como una pieza importante de su apuesta por el coche eléctrico, un movimiento cuando menos extraño ya que la la marca alemana forma parte del consorcio Ionity, ahora ha decidido dar un paso al lado y vender la red al operador galo Electra.
La operación incluye 47 estaciones con 374 puntos de carga rápida, que pasan a integrarse en la red de la compañía francesa. Alemania concentra la mayor parte, con 31 instalaciones, mientras que otras seis están en Austria. El resto se reparte entre distintos mercados europeos. Para Electra, la compra supone un salto especialmente importante en territorio alemán, donde pasa de 50 a 81 estaciones después de haber comenzado su actividad en mayo de 2025.
El acuerdo también convierte a Electra en socio preferente de MB.CHARGE Public, el servicio de recarga de Mercedes. Los clientes de la marca tendrán condiciones ventajosas de acceso a una red de más de 800 estaciones y más de 5.000 puntos repartidos por diez países europeos. Electra se suma así a Ionity, donde Mercedes mantiene una participación y que hasta ahora era el único operador con esta categoría dentro de su servicio.
El contraste con los planes anteriores es considerable. Mercedes estrenó su red en 2023 y aspiraba a superar los 10.000 puntos de carga rápida en todo el mundo antes de terminar la década. Todavía hace aproximadamente un año hablaba de extenderla a ocho países adicionales. Ahora, al menos en Europa, abandona la gestión de sus propias instalaciones y apuesta por acuerdos que permitan mantener las ventajas para sus clientes.
La decisión llevaba meses tomada. A partir del informe trimestral del fabricante, el consejo de administración aprobó la venta en julio de 2026 y el contrato se firmó el 3 de agosto. El precio de la operación no se ha publicado. La documentación situaba el valor contable de los activos de la red en 99 millones de euros, de los cuales 73 millones correspondían a activos materiales, frente a pasivos de 21 millones.
Electra gana tamaño y Mercedes mantiene el acceso preferente

La venta también incluye instalaciones con equipamiento recién estrenado. Mercedes había anunciado la incorporación de los nuevos sistemas Alpitronic HYC1000 a sus estaciones europeas y norteamericanas a partir de 2026. Los primeros equipos ya estaban instalados en Hamburgo-Wandsbek y en el área de servicio de Wörrstadt. Ahora, esas ubicaciones pasan a formar parte de la infraestructura de Electra.
Para los conductores, el objetivo es que el cambio de operador apenas altere el uso habitual de las estaciones. Los clientes de Mercedes podrán localizar y utilizar la red del operador francés desde el sistema del coche o desde la aplicación de la marca. Además de las tarifas preferentes, el acuerdo contempla ampliar funciones como la reserva anticipada de puntos compatibles. No se han detallado los precios concretos ni la duración de esta alianza.
La transición ya está en marcha. Durante el fin de semana, Electra incorporó las estaciones a su sistema de gestión y empezó a informar del cambio en las pantallas de los cargadores. Algunas aplicaciones también muestran ya las ubicaciones bajo su nuevo operador. Los siguientes pasos incluyen sustituir los terminales de pago directo y renovar la imagen de las instalaciones, donde las estrellas de Mercedes dejarán paso a la marca francesa.
Según explicó a electrive Paul Tonini, responsable de Electra en Alemania, la operación no incluye un traspaso de personal. La compañía combina la apertura de nuevas estaciones con compras de redes existentes, una fórmula que le permite ganar presencia con mayor rapidez. Su hoja de ruta contempla invertir 200 millones de euros en Alemania durante 2027 y alcanzar los 15.000 puntos de carga rápida en Europa en 2030.
Detrás de esta compra aparece una cuestión que pesa cada vez más en el negocio de la recarga: el tamaño. Los costes de explotación son difíciles de sostener sin una red suficientemente amplia. Desde esa perspectiva, la operación encaja con un mercado donde los grandes operadores pueden absorber instalaciones y repartir sus gastos entre más ubicaciones, mientras otros propietarios reconsideran cuánto quieren seguir invirtiendo.
Pero detrás de la operación está un proceso en el que están metidos todos los fabricantes alemanes, que están viendo como sus beneficios y ventas no paran de bajar. En los nueve primeros meses de 2026, Mercedes-Benz facturó 94.361 millones de euros, un 4,2% menos. La rentabilidad del negocio de coches ha bajado hasta quedarse este año en un margan del 3,5%, y una caída del 44% del flujo de caja. La presión competitiva en China, que paulatinamente se está extendiendo a Europa, los aranceles de Estados Unidos y los costes de reestructuración, explican en parte por qué Mercedes está eliminando esta división de recarga.
Fuente | Electra


