
El nuevo Mercedes Clase C eléctrico sorprende por su autonomía real: así ha sido la primera prueba
Los primeros medios internacionales han probado por primera vez el nuevo Mercedes Clase C eléctrico; una berlina que apuesta por el confort, la eficiencia y una gran autonomía para plantar cara a sus principales rivales europeos y chinos. Estas son las primeras conclusiones.

El canal Autogefühl ha tenido la oportunidad de ponerse por primera vez al volante del nuevo Mercedes Clase C eléctrico, una berlina desarrollada sobre la plataforma MB.EA (Mercedes-Benz Electric Architecture), una arquitectura completamente nueva desarrollada por Mercedes-Benz exclusivamente para coches eléctricos que convivirá durante un tiempo con la actual versión de combustión.
Con el clase C eléctrico, Mercedes ha apostado por mantener la imagen clásica del Clase C, con un largo capó y unas proporciones muy elegantes, en lugar de seguir la línea más futurista del CLA y como una forma de diferenciar a ambos modelos.
En el apartado técnico, el Clase C eléctrico llegará inicialmente con un pack de 94,5 kWh útiles, aunque más adelante también se ofrecerá una versión con 85 kWh, que permitirá ofrecer una variante algo más económica, aunque con menos autonomía evidentemente.
La variante probada es la más potente, y está dotada de dos motores, tracción total, los cuales rinden una potencia combinada de 360 kW (489 CV) que le catapultan hasta los 100 km/h en apenas 4 segundos y puede cargar a 330 kW en corriente continua, suficiente para pasar del 10 al 80% en unos 22 minutos. En corriente alterna admite carga a 11 o 22 kW, según la versión elegida.
Su precio en España se sitúa en 69.800 euros. Más adelante, la gama se completará con nuevas versiones, incluida una de tracción trasera que, gracias a su menor consumo, debería rondar los 800 km WLTP. Esta cifra ha sido facilitada por la propia Mercedes-Benz; sin embargo, no se ha comunicado cuándo llegará al mercado. Hasta entonces, el 400 4MATIC seguirá siendo el único modelo disponible.
Según el probador, uno de los Mercedes más refinados que ha conducido
Las sensaciones al volante son el apartado donde el nuevo Clase C eléctrico recibe los mayores elogios. Según el probador, el coche transmite una sensación de refinamiento muy superior a la del Clase C de combustión, con una respuesta instantánea del motor eléctrico y un nivel de aislamiento acústico sobresaliente.
La suspensión neumática opcional es uno de los elementos más destacados de la prueba. De acuerdo con Autogefühl, consigue absorber las irregularidades con enorme suavidad sin renunciar a un comportamiento preciso cuando aumenta el ritmo. A ello se suma la dirección en el eje trasero, que facilita enormemente las maniobras en ciudad y aporta una mayor agilidad en carreteras reviradas.
En comparación con el Mercedes GLC eléctrico, el Clase C resulta más eficiente y transmite una conducción más deportiva gracias a su menor altura y mejor aerodinámica. Sin embargo, el SUV ofrece una postura de conducción más natural para conductores de gran estatura, ya que el suelo elevado propio de la plataforma eléctrica obliga a viajar con las piernas algo más flexionadas en la berlina.
Frente al BMW i3, el análisis deja un resultado muy equilibrado. Según el responsable de la prueba, el Mercedes ofrece una suspensión claramente más confortable y un mayor refinamiento general, mientras que el BMW destaca por unos asientos con mejor ergonomía y unos asistentes de conducción ligeramente más avanzados.
Donde el Clase C eléctrico también convence es en eficiencia. Durante la prueba realizada en Finlandia, con temperaturas cercanas a los 25 ºC, registró un consumo de 15 kWh/100 km circulando a 100 km/h, cifra que permitiría recorrer alrededor de 630 kilómetros reales con una carga completa. A 120 km/h, el consumo aumentó hasta 16,5 kWh/100 km, lo que seguiría permitiendo alcanzar unos 570 kilómetros reales antes de tener que parar a cargar.
Según el probador, uno de los aspectos más llamativos es la escasa diferencia de consumo entre 100 y 120 km/h. Esto se debe a la combinación de una aerodinámica muy trabajada, la suspensión neumática, que reduce automáticamente la altura de la carrocería a alta velocidad, y una transmisión de dos velocidades, diseñada para optimizar la eficiencia en autopista.
La conclusión de la prueba es muy positiva. El Mercedes Clase C eléctrico se sitúa entre las berlinas eléctricas más refinadas del mercado y destaca especialmente por su confort de marcha, su elevada eficiencia y su capacidad para realizar largos viajes con muy pocas paradas para recargar. El principal inconveniente sigue siendo un precio elevado, especialmente si se compara con el Mercedes CLA eléctrico, que ofrece una tecnología muy similar por unos 20.000 euros menos en configuraciones equivalentes.




