
El Range Rover GT es un crossover que rompe con la tradición: más bajo, deportivo y pensado para viajar
El Range Rover GT prepara una propuesta diferente dentro de la marca, con una silueta más próxima a una mezcla de SUV y berlina y un claro enfoque viajero. Llegará primero como eléctrico y ya está afinando su comportamiento en carretera. Su diseño buscará combinar el confort de un gran turismo con parte de la versatilidad habitual de la familia.

Range Rover lleva décadas construyendo su imagen alrededor de los grandes SUV de lujo, pero su próximo lanzamiento apunta en una dirección diferente. Después del susto del Type 01, la marca británica prepara algo mucho más comercial e interesante. Un modelo más bajo de lo habitual dentro de la gama, de silueta estilizada y pensado para recorrer largas distancias con comodidad.
Se llama Range Rover GT. Será el quinto integrante de la gama y una de sus apuestas más singulares: un gran turismo eléctrico que combina proporciones propias de una berlina con algunos rasgos de los SUV de la marca. Aunque su aspecto puede hacer pensar en un modelo a medio camino entre ambas categorías, Range Rover pone el acento en su vocación viajera.
Los prototipos continúan con su programa de pruebas. En una de sus últimas salidas han recorrido el trayecto desde Reino Unido hasta Bélgica y Alemania, incluyendo una visita al circuito de Nürburgring. El objetivo es afinar el comportamiento del chasis y comprobar cómo responde el coche en las condiciones que encontrará durante los viajes, donde el confort y el aislamiento tendrán tanto protagonismo como las prestaciones.
Un Range Rover más bajo y aerodinámico, con una propuesta diferente

El diseño conserva elementos reconocibles de la familia, como las formas de los grupos ópticos, los pasos de rueda marcados y unas superficies de carrocería limpias. Sin embargo, la menor altura y la caída del techo cambian bastante su presencia. Visualmente, recuerda a un Velar con la carrocería rebajada y una silueta más próxima a la de una berlina elevada.
Según la información difundida sobre el modelo, el GT tendrá el centro de gravedad más bajo y la mejor aerodinámica de la familia Range Rover. Son dos características especialmente relevantes para un eléctrico de este tipo: la primera puede ayudar a contener los movimientos de la carrocería, mientras la segunda resulta fundamental para reducir el consumo en carretera y limitar el ruido del aire a velocidades de autovía.

La marca insiste en que esta transformación no supondrá abandonar sus capacidades fuera del asfalto. Su intención es ofrecer una versatilidad poco habitual entre los grandes turismos, aunque todavía faltan datos para valorar hasta dónde podrá llegar. Una carrocería más baja obliga a prestar especial atención a la altura libre y a los ángulos de la carrocería, por mucho que la electrónica ayude a gestionar la tracción.
El habitáculo también se alejará de lo conocido en otros Range Rover. El interior beberá de las líneas de diseño del Jaguar Type 01. La intención es ofrecer un interior más despejado, con menos elementos a la vista y una presentación acorde con su enfoque de gran turismo, aunque sin el nivel extremo de minimalismo del concept.
Este contará con elementos como salidas de ventilación ocultas y un revestimiento textil del salpicadero que integra los altavoces. Range Rover también destaca el espacio para las piernas en la segunda fila, una prioridad lógica en un coche que quiere hacer del confort en los desplazamientos largos uno de sus principales argumentos.

En el apartado técnico, el Range Rover GT estrenará la plataforma EMA dentro de la marca y llegará primero como eléctrico. Su fabricación se realizará en Halewood, Reino Unido. Esta arquitectura será una pieza importante en la próxima generación de modelos del grupo, aunque todavía quedan por conocer las especificaciones definitivas de este lanzamiento.
Sobre la propulsión, las informaciones apuntan a una configuración de dos motores, previsiblemente con tracción total, en lugar del sistema de tres motores que atribuye al Jaguar Type 01. Por ahora es una posibilidad, no una característica confirmada: no se han anunciado la potencia, el par ni la aceleración del Range Rover GT.
Lo mismo sucede con la batería y la carga. Los rumores indican que podría instalar un pack de 118 kWh y una arquitectura de 850 V, con una potencia de carga rápida de más de 350 kW. Son datos pendientes de confirmación, y todavía no hay una cifra oficial de autonomía ni tiempos de carga que permitan valorar su capacidad para viajar.
De momento no se han comunicado los precios ni la fecha de llegada, que no será antes de 2028. El interés está en comprobar cómo se traduce esta mezcla de berlina, gran turismo y SUV en el modelo definitivo. Range Rover quiere conservar su identidad mientras cambia unas proporciones que parecían inseparables de ella, y el GT será una buena prueba de hasta dónde puede llevar esa transformación.



