
La realidad innegable del coche eléctrico en Europa: más modelos, mejores autonomías y precios más bajos
En apenas un año se observan cambios sustanciales en la realidad del coche eléctrico en nuestra región. Los avances tecnológicos empujan en la buena dirección y hacen más accesibles los vehículos eléctricos.

Hemos conocido los resultados del "Informe de Electromovilidad 2026" del Centro de Gestión Automotriz (CAM) en Alemania, y son realmente interesantes. Si bien el análisis se centra solo en los tres primeros meses del año y únicamente para el mercado automovilístico alemán, son fácilmente extrapolables a la realidad del coche eléctrico en Europa.
Si bien en países como España el mercado mira más a coches eléctricos más pequeños y con una sensibilidad mayor por el precio, en Alemania los favoritos son vehículos más grandes y con mayores aspiraciones premium. Pero aquí no hablamos de cifras de ventas o de qué coche es el más vendido, sino de cómo las características propias de este tipo de vehículos (autonomías, potencia de carga, precios, etcétera) están mejorando con el paso del tiempo.
En cambio, el informe realiza un análisis por segmentos y modelos en base a las matriculaciones de coches nuevos entre enero y marzo de 2026. La comparación con los datos del 2024 y respecto al 2022 nos revelan cómo se están dando los pasos en la dirección adecuada. Sobre todo, en la búsqueda del objetivo de la paridad de precios con los vehículos de combustión, algo que, no obstante, sigue todavía lejos aquí en Europa.

Más opciones en el mercado
Para que haya coches eléctricos más baratos se necesitan varias cosas, y lo primero de todo es que haya más modelos disponibles, más oferta. Dicho y hecho: el informe apunta a la existencia de 155 modelos de coches eléctricos en este arranque del 2026, frente a los 134 modelos que había hace dos años. En 2023 se contaban apenas 105, superando por primera vez el centenar.
¿Cuál es la carrocería favorita? Está claro: los SUV, que si bien cuentan con más modelos diferentes que antes (86 frente a 73), su cuota de mercado se ha ido reduciendo poco a poco, pasando del 57% al 49% actual. No obstante, este tipo de carrocerías abarca prácticamente la mitad de los modelos eléctricos que hay en el mercado. Incorporaciones chinas como el Leapmotor B10 o el BYD Atto 2 están permitiendo, sin duda, incrementar las opciones en nuestro mercado.
El segmento de las berlinas medias también ha crecido con 5 nuevas incorporaciones, hasta las 10, mientras que los coches considerados “minis” también se han duplicado, de 2 a 4 modelos. Esto último resultará vital durante este año 2026, ya que se espera la llegada de una nueva hornada de modelos por parte del Grupo VW: VW ID Polo, ID Cross, CUPRA Raval y Skoda Epiq.

Uwe Rattay
Los avances en las baterías son vitales
El tema de las baterías merece un apartado aparte. Las mejoras tecnológicas en este campo son vitales para reducir la llamada ansiedad por la autonomía y, a la vez, reducir los precios. Todo ello se ha visto mejorado en los dos últimos años, como demuestra el informe del CAM. Por ejemplo, las autonomías medias han pasado de 450 a 480 kilómetros según el ciclo WLTP. Si lo comparamos con el 2022, el cambio es más notorio: de 376 a 480 km.
Las potencias de carga en corriente continua son cada vez más importantes para hacer de las paradas en las estaciones públicas una experiencia mejor y más rápida. Así pues, se ha visto cómo las potencias de carga media también se han visto mejoradas: 116 kW en 2022, 151 kW en 2024 y 171 kW en 2026, con previsión de que esta cifra vaya mejorando en los próximos años.
Y lo mejor de todo es que estas cifras se han visto acompañadas por una caída en los precios medios de los coches eléctricos, al menos en el último año. Aquí sí que hay que tener en cuenta el hecho de que en Alemania tengan un mayor peso los coches más grandes y, por ende, más caros, pero la tendencia es lo que importa. En 2024, el precio medio de estos vehículos era de 56.669 euros, mientras que en 2026 se han visto reducidos a 52.934 euros. No obstante, la evolución del precio no es tan lineal como podríamos pensar: en 2022 se alcanzó un precio medio de 48.669 euros, si bien no había tantas opciones disponibles en el mercado de los coches eléctricos, sobre todo en el mercado premium.
«A pesar de los importantes avances tecnológicos, el precio de los vehículos eléctricos sigue siendo un obstáculo clave. En comparación con los vehículos de combustión, aún existen diferencias significativas en los costes de compra, un factor especialmente importante para los segmentos de clientes sensibles al precio. Esto se refleja también en el hecho de que actualmente solo se ofrecen 18 modelos eléctricos con un precio de lista inferior a 30.000 euros, lo que limita la oferta en el segmento de entrada», reconoce el director del estudio, Stefan Bratzel.
«Sin embargo, se espera que los fabricantes mejoren progresivamente el atractivo de los modelos eléctricos frente a los de gasolina mediante ofertas de leasing ventajosas, entre otras cosas, para cumplir con los objetivos de emisiones de CO2 de la Unión Europea», rematan los responsables del informe alemán.



