
Volkswagen todavía no sabe qué hacer con SEAT más allá de 2030
SEAT S.A. no realizará inversiones significativas en la que hasta hace poco era su marca principal hasta que la Unión Europea no clarifique la ruta a seguir por la industria automotriz en los próximos años.

El año pasado, SEAT anunció por primera vez en un lustro novedades para su gama. Los Ibiza y Arona, cuyo segundo facelift se presentó en octubre de 2025, se beneficiarán de una nueva generación de mecánicas mild-hybrid (MHEV) en 2027. El León por su parte recibirá tanto una versión híbrida (HEV) en 2028 como un profundo restyling en 2029. Pero, ¿qué vendrá después?
Por el momento, CUPRA sigue concentrando el grueso de las inversiones de SEAT S.A. La joven marca, que se independizó en 2018, está ultimando el lanzamiento del Raval, un hatchback eléctrico de dimensiones similares al Ibiza que está llamado a convertirse en su nueva propuesta de acceso. El utilitario se unirá a una gama cada vez más amplia en la que ya hay dos eléctricos, el Born y el Tavascan.
Esto contrasta con la situación de SEAT, que desde la desaparición del Mii electric no cuenta con ningún modelo de este tipo entre sus filas. La estrategia actual de la histórica firma española pasa por estirar la vida comercial de su gama térmica, al menos mientras la legislación europea lo permita. Aunque no se descarta el desarrollo de eléctricos propios, no es algo que esté previsto a corto plazo.
"No podemos validar grandes inversiones para SEAT hasta que conozcamos el resultado de las negociaciones sobre la regulación de la venta de coches nuevos tras la norma Euro 7", señala Carlos Galindo, director de marketing y producto de SEAT y CUPRA. A pesar de que SEAT S.A. ha liderado el desarrollo de la nueva familia de urbanos eléctricos de Volkswagen (a la que pertenece precisamente el Raval), el medio francés Caradisiac recoge que, de acuerdo con el equipo de comunicación de la marca, actualmente no hay planes para desarrollar un SEAT sobre la plataforma MEB+.

El Grupo Volkswagen electrifica sus fábricas españolas
Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo de ventas y marketing de la compañía, señalaba a finales del año pasado que no habrá ningún SEAT eléctrico como mínimo hasta 2029. "Simplemente no es asequible en términos de tecnología. Debemos analizar la disposición de los consumidores a pagar, dado que hemos observado una desaceleración [en las ventas de vehículos eléctricos]".
Para Markus Haupt, CEO de SEAT y CUPRA, el principal problema de los coches eléctricos sigue siendo el margen de beneficio, de ahí que actualmente tenga más sentido electrificar una marca aspiracional como CUPRA, que es más rentable que SEAT y puede absorber mejor el coste extra. "Los márgenes siguen siendo el gran reto del vehículo eléctrico, sobre todo en los segmentos más accesibles".

Independientemente del futuro de SEAT como marca, la electrificación de las plantas del Grupo Volkswagen en nuestro país avanza a buen ritmo: este mismo 2026 comenzarán a ensamblarse los CUPRA Raval y Volkswagen ID. Polo en Martorell (Barcelona), mientras que Landaben (Navarra) se encargará de producir los Skoda Epiq y Volkswagen ID. Cross.
Fuente | Caradisiac


