
Adiós a cambiar todo el motor eléctrico: ZF prepara más de 100 kits de reparación para diferentes coches eléctricos
Los primeros coches eléctricos empiezan a acumular años y kilómetros, y con ellos llegan nuevas necesidades para el mercado de posventa; ZF quiere facilitar la reparación de sus sistemas de propulsión en lugar de sustituir unidades completas; la compañía prepara una amplia gama de soluciones para motores eléctricos y sistemas híbridos.

Cuando un rodamiento empieza a fallar en un coche eléctrico, el problema puede terminar convirtiéndose en una factura de varios miles de euros si el fabricante opta por sustituir toda la unidad de propulsión. El fabricante alemán ZF quiere cambiar esta situación con una nueva gama de más de 100 variantes de kits de reparación para sistemas de propulsión eléctricos e híbridos. Una propuesta que llega en un momento especialmente interesante, ya que los primeros coches eléctricos vendidos en grandes cantidades en Europa empiezan a acumular años y kilómetros.
La estrategia de ZF se engloba bajo el concepto «Maintain-Repair-Replace», es decir, mantener, reparar y sustituir, siguiendo ese orden. La idea resulta bastante sencilla: si un componente concreto de una unidad de propulsión falla, no debería ser necesario cambiar todo el conjunto. Un rodamiento desgastado, por ejemplo, no tendría por qué condenar a sustituir un motor eléctrico que todavía funciona correctamente.
Para los coches eléctricos, ZF ofrece el Repair Kit RD, un conjunto de componentes destinado principalmente a los rodamientos de los reductores de las unidades de propulsión. Este elemento se encarga de reducir la velocidad de giro del motor eléctrico y aumentar el par que llega a las ruedas. Los rodamientos soportan un trabajo importante y pueden sufrir un desgaste prematuro por problemas de lubricación, contaminación o desalineación. Con estos kits, el objetivo es reparar ese punto concreto sin tener que reemplazar toda la unidad.

La propuesta de ZF tampoco se limita a los coches eléctricos. El fabricante alemán ha preparado diferentes soluciones para sistemas híbridos, incluyendo sus conocidas transmisiones 8HP, utilizadas por numerosos fabricantes. Entre ellas encontramos el Kit EM, que combina conjuntos de rotor y estátor para los módulos híbridos de segunda generación; el Kit IN, destinado a inversores de cuarta generación; y el Kit ME, que incorpora unidades mecatrónicas reacondicionadas de cuarta generación para los sistemas de control electrónico e hidráulico de la transmisión.
ZF asegura que ha fabricado más de seis millones de motores eléctricos para diferentes fabricantes, tanto para coches eléctricos como para vehículos híbridos. Esta experiencia le permite identificar algunos de los problemas que se repiten con mayor frecuencia y diseñar soluciones específicas para el mercado de posventa. La compañía pretende trasladar parte de ese conocimiento a los talleres para facilitar reparaciones más rápidas y evitar la sustitución innecesaria de componentes que todavía pueden seguir funcionando.
El mercado de motores eléctricos reacondicionados ya está creciendo

La apuesta de ZF llega además cuando ya existe un mercado de componentes reacondicionados para coches eléctricos. Modelos como el Tesla Model S, el Renault ZOE, el Hyundai Kona eléctrico o el KIA Niro eléctrico de primeras generaciones ya cuentan con unidades de propulsión reacondicionadas. En algunos casos, estas piezas pueden encontrarse con precios alrededor de un 30% inferiores a los de las unidades nuevas ofrecidas a través de los canales oficiales.
La diferencia puede ser importante cuando hablamos de una avería fuera de garantía. Sustituir una unidad de propulsión completa puede suponer varios miles de euros, mientras que reparar únicamente el componente que ha fallado permite mantener en servicio el resto del sistema. Para un parque de coches eléctricos que va envejeciendo, disponer de este tipo de alternativas puede convertirse en un factor cada vez más importante.

El catálogo de ZF para el mercado de posventa es bastante amplio. La compañía dispone de unas 2.400 referencias de transmisiones, entre ellas aproximadamente 600 componentes mecatrónicos. En el caso de los coches eléctricos, su catálogo cubre alrededor del 92% de los 20 modelos más habituales en Europa en diferentes componentes, incluyendo elementos de freno, dirección, suspensión y fluidos de transmisión, además de las nuevas soluciones específicas para los sistemas de propulsión.
Eso sí, todavía hay información importante que ZF no ha dado a conocer. La compañía no ha detallado qué modelos concretos serán compatibles con los nuevos kits, cuánto costará cada uno ni cuántas horas de trabajo serán necesarias para realizar las reparaciones. Por tanto, todavía no es posible calcular cuánto dinero podrá ahorrarse realmente un propietario frente a la sustitución completa de una unidad de propulsión.
Ese punto será especialmente importante cuando los kits lleguen a los talleres y empiecen a utilizarse en coches que ya están fuera de garantía. Una cosa es disponer de una pieza de reparación y otra muy distinta que el coste final de la operación resulte suficientemente atractivo frente a una unidad reacondicionada o nueva.
La iniciativa también encaja con la creciente apuesta europea por facilitar el derecho a reparar y reducir los residuos industriales y electrónicos. ZF no señala expresamente esta normativa como el motivo de su estrategia, pero la dirección que está tomando el mercado resulta evidente. Reparar un motor eléctrico en lugar de sustituir una unidad completa puede reducir costes, alargar la vida útil del coche y evitar el desperdicio de componentes que todavía están en buen estado.
Para los propietarios, el cambio puede ser especialmente relevante durante los próximos años. A medida que aumente la edad del parque de coches eléctricos, será cada vez más importante que existan alternativas entre acudir al fabricante para sustituir una unidad completa y buscar soluciones de segunda mano. La llegada de kits específicos de reparación por parte de un proveedor como ZF puede ayudar a que ese mercado madure.


