Nissan presenta sus planes de reestructuración con una fuerte apuesta por el coche eléctrico

Nissan ha presentado hoy su plan de cuatro años para lograr un crecimiento sostenible, estabilidad financiera y rentabilidad para finales del año fiscal 2023. Este plan incluye una reducción de costes muy notable y una serie de reformas estructurales, racionalizando al máximo su capacidad de producción, su gama global de productos y sus gastos.

El objetivo de la marca japonesa es el de lograr un margen de beneficios del 5% y una cuota de mercado global del 6%. Makoto Uchida, director ejecutivo de Nissan, declara: «Nuestro plan de transformación tiene como objetivo garantizar un crecimiento constante en lugar de una expansión de ventas excesiva.

Ahora nos centraremos en nuestras competencias centrales y en mejorar la calidad de nuestro negocio, mientras mantenemos la disciplina financiera y nos enfocamos en los ingresos netos por unidad para lograr la rentabilidad. Esto coincide con la restauración de la cultura definida como ‘Nissan-ness’ para una nueva era».

El plan de Nissan contempla reducir su capacidad de producción en un 20%, quedándose en 5,4 millones de unidades anuales. La compañía también quiere lograr que sus plantas tengan una tasa de producción superior al 80% de su capacidad máxima, lo que las hará más rentables. La oferta de productos de la compañía se reducirá también en un 20%, pasando de 69 modelos a 55.

Una de las consecuencias de esta profunda reestructuración será el cierre de las plantas de Barcelona e Indonesia (la fábrica de Tailandia se convertirá en la base de producción única de Nissan en el Sudeste Asiático). Como no podía ser de otra forma, la marca japonesa compartirá recursos (producción, vehículos y tecnologías) con sus socias Renault y Mitsubishi.

Nissan centrará sus operaciones principales en Japón, China y Norteamérica, aprovechando los activos de la Alianza para mantener sus operaciones en Europa, el Sudeste Asiático y Sudamérica. La compañía saldrá de Corea del Sur (donde continuará Renault de la mano de su filial Samsung) y discontinuará la marca Datsun en Rusia.

La empresa se centrará en sus modelos más importantes, incluyendo vehículos de los segmentos C y D, eléctricos y deportivos. El objetivo es introducir un total de 12 nuevos vehículos en los próximos 18 meses, aumentando la presencia de modelos electrificados en su gama (por ejemplo, la marca quiere que sus híbridos e-POWER superen el millón de unidades vendidas para finales del año fiscal 2023).

En Japón se lanzarán dos vehículos eléctricos más y cuatro dotados del tren motriz e-POWER, aumentando el índice de electrificación al 60% de las ventas. A nivel global, para 2023 la marca quiere haber lanzado «más» de ocho modelos 100% eléctricos. El SUV eléctrico Ariya, encargado de estrenar la plataforma modular eléctrica CMF-EV, verá la luz en julio de este año. Además, el sistema de conducción semi-autónoma ProPILOT llegará a más de 20 modelos en 20 mercados, con el objetivo de que más de 1,5 millones de unidades equipen dicho asistente para finales de 2023.

«Nissan debe brindar valor añadido a los clientes de todo el mundo. Para ello, debemos lograr avances en los productos, tecnologías y mercados donde somos competitivos. Este es el ADN de Nissan. En esta nueva era, Nissan sigue enfocada en las personas, para ofrecer tecnologías para todo el mundo y continuar abordando los desafíos como solo Nissan puede hacerlo».

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