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Lidl quiere romper el mercado de la carga rápida de coches eléctricos con precios asequibles

La cadena alemana de supermercados Lidl, lleva años experimentando en el negocio de la carga rápida para coches eléctricos en sus establecimientos. Una alternativa que supone aunar servicio y nuevos nichos de mercado que ahora ha dado un paso adelante definitivo con la apertura de sus primeras estaciones de carga ultrarrápida, que destacan por tener un precio muy por debajo del mercado.

Lo primero que llama la atención es que la apuesta es muy seria, tanto desde el punto de vista técnico, como estético y de precios. Lidl no se ha limitado a colocar un cargador en sus supermercados, sino que ha creado un espacio propio con una pérgola identificativa, que además protege a vehículos, usuarios y cargadores en un espacio abierto las 24 horas del día los 7 días de la semana, donde además se puede ver claramente el precio de la recarga.

De esa forma se da más visibilidad a la infraestructura, al mismo tiempo que se reduce el riesgo de que vehículos con motor de combustión ocupen involuntariamente el espacio dedicado a los eléctricos.

Pero sin duda los sistemas de carga son los grandes protagonistas. En este caso la primera estación abierta está situada en un supermercado cerca de la ciudad francesa de Lyon. Un espacio dotado de cinco estaciones con potencias de entre 22 y 360 kW.

De esa forma, cada cliente podrá seleccionar la que mejor se adapte a sus necesidades, siendo el precio otro de los atractivos.

Por ejemplo, la carga a 22 kW tiene un competitivo coste de 25 céntimos el kWh. Si saltamos a las estaciones más potentes, de 90, 180 o 360 kW, el precio se queda en unos más que razonables 40 céntimos el kWh. Una cifra muy competitiva.

Esta estrategia ya se está extendiendo también por otros países, como Alemania, donde la cadena de supermercados está instalando sus primeros equipos de carga rápida, y donde los puntos de 150 kW tienen un coste de 48 céntimos el kWh.

Esto sin duda es todo un desafío al resto de operadores de carga, que están ofreciendo sus servicios a unos precios entre un 40 y un 90% más costosos. Un aspecto que supondrá que o se actualizan, o verán como los nuevos protagonistas se hacen con buena parte del mercado de la carga rápida.

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