Estos coches eléctricos conservan más del 90% de su batería después de 100.000 kilómetros

La vida útil de la batería es una de las principales dudas al comprar un coche eléctrico de segunda mano; un nuevo análisis basado en miles de pruebas permite conocer cómo están envejeciendo algunos de los modelos más populares; los resultados muestran diferencias interesantes entre fabricantes, modelos y tecnologías de batería.

Estos coches eléctricos conservan más del 90% de su batería después de 100.000 kilómetros

Publicado: 18/08/2026 09:31

9 min. lectura

Existe una idea bastante extendida entre quienes siguen de cerca el coche eléctrico: la batería ya no debería ser uno de los grandes motivos de preocupación al comprar un modelo usado. Las garantías habituales, que suelen cubrir alrededor de 160.000 kilómetros o ocho años, apuntan en esa dirección. Ahora, un análisis basado en casi 10.000 pruebas reales permite comprobar qué modelos están envejeciendo mejor y cuáles conservan una mayor parte de su capacidad original.

El estudio ha sido realizado por Carla, una empresa sueca especializada en coches eléctricos de segunda mano, a partir de casi 10.000 pruebas de batería realizadas entre 2022 y 2026. La compañía comprueba el estado de la batería de los coches eléctricos que pone a la venta, lo que ha permitido reunir una cantidad considerable de datos procedentes de vehículos que ya han acumulado kilómetros en condiciones reales de uso.

Para comparar los resultados se ha utilizado el estado de salud de la batería, conocido como SoH, después de 100.000 kilómetros. El porcentaje indica cuánta capacidad conserva la batería respecto a cuando era nueva. Las pruebas se realizaron mediante el sistema de diagnóstico de baterías de Aviloo y solo se incluyeron en el análisis los modelos que contaban con un número suficiente de unidades examinadas para que los resultados fueran representativos.

Los resultados dejan una conclusión bastante clara: los 20 modelos que encabezan la clasificación conservan más del 90% de su capacidad original después de 100.000 kilómetros. Algunos incluso se mantienen por encima del 95%, una cifra especialmente llamativa teniendo en cuenta la distancia recorrida.

PuestoModeloCapacidad conservada tras 100.000 km
1Kia e-Niro 64 kWh97,25%
2Hyundai Kona 64 kWh97,18%
3Kia EV6 77,4 kWh95,95%
4Volvo XC40 Recharge 69 kWh CATL94,70%
5Polestar 2 78 kWh CATL94,35%
6BMW i3 120 Ah93,77%
7Polestar 2 78 kWh LG Chem93,53%
8Tesla Model 3 60,5 kWh CATL LFP93,34%
9Audi e-tron 50 71 kWh93,02%
10Audi e-tron 55 95 kWh92,93%
11Skoda Enyaq iV 77 kWh92,88%
12Tesla Model 3 78,8 kWh LG Chem92,83%
13Tesla Model S92,80%
14Volkswagen ID.4 77 kWh92,77%
15Skoda Enyaq iV 77 kWh92,60%
16Tesla Model X92,52%
17Volkswagen ID.4 77 kWh92,27%
18Tesla Model Y 78,8 kWh LG Chem92,18%
19Audi Q4 e-tron 77 kWh92,18%
20Volkswagen ID.3 58 kWh91,79%

El primer puesto corresponde al Kia e-Niro de 64 kWh, que después de 100.000 kilómetros conserva de media el 97,25% de su capacidad inicial. Muy cerca aparece el Hyundai Kona de 64 kWh, con un 97,18%, mientras que el tercer puesto es para el Kia EV6 de 77,4 kWh, que mantiene el 95,95%.

La clasificación también deja ver que la degradación no depende únicamente del modelo. La química utilizada, el fabricante de la batería y el sistema de gestión térmica tienen una influencia importante. Un buen ejemplo es el Tesla Model 3, que aparece con resultados diferentes dependiendo del tipo de batería instalada.

Tesla Model 3 Traccion trasera FCE

En el caso del Tesla Model 3 equipado con la batería CATL con química LFP, la capacidad conservada después de 100.000 kilómetros alcanza el 93,3%. Las unidades con batería de LG Chem se quedan en el 91,5%, mientras que las versiones con batería Panasonic presentan resultados inferiores, con un 89,8% en el caso del pack de 77,8 kWh y un 88,2% en el de 52,4 kWh.

Esto demuestra que no basta con conocer el modelo para determinar cómo envejecerá su batería. Dos unidades aparentemente idénticas pueden presentar diferencias apreciables dependiendo de la batería que incorporen, su fabricante y la tecnología utilizada. También entran en juego factores como el uso, las temperaturas soportadas y los hábitos de carga durante la vida del coche.

Hay que tener en cuenta, además, que buena parte de las configuraciones analizadas ya no se comercializan. Por eso, los resultados no deben interpretarse como una clasificación absoluta de todos los coches eléctricos actuales. Sin embargo, sí ofrecen una referencia especialmente interesante para quienes estén pensando en comprar un coche eléctrico de segunda mano.

La batería no es un problema para los coches eléctricos usados

id-7-pro-s-covers-941-km-on-one-battery-charge-during-efficiency (1)

Los datos refuerzan una conclusión que empieza a ser cada vez más evidente. Después de 100.000 kilómetros, los mejores resultados están muy lejos de representar una batería agotada. Incluso los modelos situados en la parte baja de este grupo mantienen más del 90% de su capacidad original.

Y aquí aparece una cuestión importante cuando se comparan coches eléctricos nuevos y usados. Durante los últimos diez años, la autonomía de los modelos nuevos ha aumentado de forma considerable. Por eso, la diferencia que un comprador puede encontrar entre un coche eléctrico usado y uno nuevo no necesariamente significa que la batería del primero se haya deteriorado de forma preocupante.

En muchos casos, simplemente estamos comparando un modelo de hace varios años con coches actuales que incorporan baterías más grandes, motores más eficientes y sistemas de gestión energética más avanzados. El progreso tecnológico puede explicar una parte importante de esa diferencia de autonomía, incluso cuando la batería del vehículo usado mantiene buena parte de su capacidad original.

Para quien esté buscando un coche eléctrico de segunda mano, estos datos son especialmente interesantes. El estado real de la batería debería ser uno de los elementos que se comprueben antes de comprar, pero los resultados de estas casi 10.000 pruebas muestran que el panorama es bastante más tranquilizador de lo que algunos podrían pensar.

Eso no significa que todas las baterías vayan a comportarse exactamente igual. El kilometraje, la antigüedad, el historial de cargas, las temperaturas y el uso del coche pueden influir en su estado. Pero si algo deja claro este análisis es que alcanzar 100.000 kilómetros no implica ni mucho menos que una batería haya perdido la mayor parte de su capacidad.

Para un comprador de segunda mano, por tanto, conocer el estado de salud de la batería mediante una prueba independiente puede ser mucho más útil que fijarse únicamente en los kilómetros que aparecen en el cuadro. Y los resultados de modelos como el Kia e-Niro, el Hyundai Kona o el Kia EV6 muestran hasta qué punto una batería puede conservar su capacidad después de acumular una distancia que, en un coche de combustión, tampoco se consideraría especialmente elevada.

En definitiva, la batería sigue siendo uno de los componentes más caros de un coche eléctrico, pero los datos reales de miles de unidades empiezan a dibujar una imagen bastante diferente a la del temor a tener que sustituirla después de unos pocos años. Para los compradores de coches eléctricos usados, es probablemente una de las mejores noticias que deja este análisis.

Este artículo trata sobre...

Pixel