
Roberto, el primer taxista eléctrico de España, ya lleva 440.000 km con la batería original de su Hyundai IONIQ
Muchos recordaréis a Roberto, el primer taxista eléctrico de España, y su aventura con el Nissan LEAF. Una historia llena de altibajos pero que lleva años demostrando el potencial de un coche eléctrico en este trabajo, incluso con las primeras y muy mejorables generaciones. Ahora, Roberto vuelve a actualizar su historial de la mano de un Hyundai Ioniq de primera generación, con batería de 28 kWh, que ha superado los 400.000 km con su batería original.

Después de años de trabajo y 440.000 kilómetros recorridos, Roberto vuelve a poner sobre la mesa uno de los asuntos que más dudas genera entre quienes se plantean comprar un coche eléctrico: la duración de la batería. Porque una cosa es hablar de degradación en teoría, o de muchos estudios, pero sin duda la mejor forma de verlo es con casos reales y cercanos coo este.
La experiencia de Roberto tiene además un valor especial porque su coche no ha llevado una vida sencilla. Un taxi acumula muchos más kilómetros que un turismo particular, permanece muchas horas en funcionamiento y está sometido a numerosos ciclos de carga. Es, por tanto, un escenario especialmente exigente para cualquier batería.
440.000 kilómetros después, la batería original sigue en el coche

Antes de llegar a la situación actual, Roberto ya había podido comprobar que no todas las baterías envejecen de la misma manera. Su anterior Nissan Leaf estaba equipado con una batería de 24 kWh y, después de 354.000 kilómetros, tuvo que ser sustituida. La degradación había superado el 66% y la autonomía real había caído hasta apenas 60 kilómetros.
Pero su experiencia con el Hyundai Ioniq ha sido completamente diferente. El coche está equipado con una batería NMC622 de 28 kWh y, tras 440.000 kilómetros, continúa utilizando la batería original. Y aquí llega el dato que probablemente más sorprenda: la degradación registrada es inferior al 12%.
Eso significa que, después de una distancia que para muchos coches supone prácticamente toda su vida útil, el Hyundai Ioniq de Roberto todavía conserva más de 200 kilómetros de autonomía real. No hablamos de un coche utilizado de manera ocasional ni de una unidad que haya permanecido guardada durante largos periodos. Ha sido una herramienta de trabajo durante años, acumulando kilómetros como taxi.
Roberto ha ido siguiendo durante todo este tiempo el estado de la batería mediante su SOH, el indicador que permite conocer la capacidad que conserva respecto a cuando era nueva. Los datos muestran que el valor puede variar a lo largo de los kilómetros y los ciclos de carga, pero la evolución general ha sido sorprendentemente buena.

La diferencia respecto al Nissan Leaf anterior resulta especialmente interesante. Aquel coche necesitó una batería nueva después de 354.000 kilómetros, mientras que el Hyundai Ioniq se acerca ya a los 450.000 kilómetros con la batería original y mantiene una degradación muy contenida. Son dos experiencias distintas que demuestran que no basta con hablar de "la batería" de un coche eléctrico como si todas fueran iguales.
La gestión electrónica, el sistema de refrigeración, las temperaturas de funcionamiento y los hábitos de carga tienen mucho que decir en este proceso. También influye el número de ciclos acumulados y el tipo de uso que haya tenido cada coche.
En el caso de Roberto, además, estamos ante una prueba especialmente interesante porque hablamos de un taxi. Durante años ha utilizado el Hyundai Ioniq como cualquier otra herramienta de trabajo, sometiéndolo a un ritmo de utilización que difícilmente encontraremos en un turismo particular. Si un coche eléctrico puede superar los 400.000 kilómetros en estas condiciones manteniendo su batería original, la experiencia resulta difícil de ignorar.

El propio Roberto recomienda realizar aproximadamente una vez al mes una descarga profunda, dejando la batería en torno al 10% para posteriormente cargarla hasta el 100%. El objetivo es facilitar el correcto balanceo de las celdas y permitir que el sistema pueda estimar con mayor precisión el estado de carga. En cualquier caso, este procedimiento debe entenderse como parte de su experiencia personal y siempre conviene seguir las recomendaciones específicas del fabricante.
Lo que nadie puede discutir es el resultado obtenido hasta ahora. 440.000 kilómetros, batería original y menos de un 12% de degradación. Una cifra que, teniendo en cuenta el uso como taxi, resulta especialmente llamativa y que vuelve a convertir a Roberto en un testigo privilegiado de la evolución de los coches eléctricos en España.
Y todavía queda un último reto. Roberto quiere llegar a los 500.000 kilómetros con la batería original. Apenas 60.000 kilómetros separan ahora al Hyundai Ioniq de esa cifra redonda, que supondría otro hito para un coche eléctrico utilizado como taxi.
Hace años, cuando Roberto se convirtió en el primer taxista de España en apostar por un coche eléctrico, todavía había quien dudaba de que esta tecnología pudiera soportar un uso profesional intensivo. Hoy, con 440.000 kilómetros a sus espaldas, su Hyundai Ioniq ofrece una respuesta bastante más contundente que cualquier previsión sobre el papel.
Y lo mejor es que la historia todavía no ha terminado. La próxima parada son los 500.000 kilómetros...y más allá!!!
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