¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora no Permitir

Turquía se puede convertir en el nuevo puente entre las marcas chinas y Europa, con BYD y Chery a la cabeza

Las marcas chinas iniciaron el año pasado el inicio de su expansión por Europa, sobre todo con los coches eléctricos como protagonistas. Con la amenaza de la Unión Europea de imponer nuevos aranceles, por considerar su llegada a nuestro territorio como una competencia desleal, los fabricantes del gigante asiático están cada vez más deseosos de establecer raíces en el Viejo Continente.

BYD, la marca china número 1, ya está sacando adelante su primera fábrica en suelo europeo, concretamente en Hungría. Chery, por poner otro ejemplo, ya ha llegado a un acuerdo en España para ensamblar sus vehículos en Barcelona. Precisamente estos dos colosos automovilísticos chinos son protagonistas en Turquía.

Allí, en el país puente entre Europa y Asia, no han tenido mucho éxito en el pasado atrayendo inversión extranjera en materia automovilística, aún con una ubicación más que propicia y un acuerdo de unión aduanera con la UE más que favorable. Y eso es de lo que se quieren aprovechar los fabricantes chinos, que ven en la región turca una gran oportunidad para fabricar e introducir sus coches eléctricos a Europa desde allí.

Turquía se podría convertir en la nueva e importante de base de las marcas chinas en Europa.

El ministro de Industria y Tecnología de Turquía, Fatih Kacir, reconoció en una entrevista reciente que está en negociaciones «avanzadas» con BYD y Chery para que ambas puedan instalarse en el país con nuevas plantas para vehículos eléctricos. No solo eso, sino que SAIC, propietaria de MG, y Great Wall, también están negociando con el ejecutivo ‘otomano’. «Nos gustaría completar las conversaciones lo antes posible. Hemos recorrido un largo camino con ambos (en referencia a BYD y Chery)».

En el caso de BYD, por ejemplo, su director general en Europa Michael Shu ya comentó que había espacio para una segunda planta de la marca en Europa para el 2025. Tanto Build Your Dreams como Chery han estado también en conversaciones con otros países, como Italia. Pero ahora, Turquía parece tomar la delantera, en un país donde la cuota de vehículos eléctricos fue del 7,5% el año pasado y que aspira a subir al 30,4% para el 2032.

Cómo no, aparte de ser un país con unos costes laborales inferiores, las marcas chinas ven la oportunidad de establecer sus bases europeas (o al menos una parte) para sortear los aranceles de importación de sus coches eléctricos, sobre todo si la UE decide incrementarlos, en un movimiento similar al que anunció la semana pasada el gobierno de Joe Biden en Estados Unidos.

Los coches eléctricos de BYD son hasta tres veces más caros en Europa que en China, pero siguen siendo competitivos económicamente

Turquía también puede ser un territorio favorable para la producción de baterías de fabricantes chinos. El ministro Kacir también reconoció las «oportunidades privilegiadas para inversiones» en este campo y las negociaciones abiertas. Por ejemplo, el primer fabricante turco de coches eléctricos, Togg, está ya construyendo una planta de baterías en Bursa, el noroeste del país, junto a la firma china Farasis Energy a través de una empresa conjunta.

Fuente | Automotive News Europe

Compártelo: Compartir en WhatsApp Compartir en Menéame