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El Citroën ë-C3 llegará con un precio asequible, pero ¿será suficiente para frenar a los grupos chinos?

¿Puede el Citroën ë-C3 competir con los coches eléctricos chinos?

Ayer hemos podido asistir a la presentación del esperado Citroën ë-C3. Una propuesta que destaca por un competitivo conjunto donde prestaciones y precios logran brillar a una altura destacable. Algo que se ha logrado con la apuesta como unas baterías más económicas y funcionales. Pero la pregunta que muchos se hacen es si esto será suficiente para enfrentarse a los fabricantes chinos, que ultiman el desembarco de sus modelos económicos en Europa.

De momento podéis ver nuestra primera toma de contacto con el ë-C3 durante su presentación europea en nuestro canal de Tiktok o de Instagram, donde os contamos apartados como el diseño, calidades, prestaciones y precios del eléctrico más asequible de la gama Citroën.

Como recordamos, el nuevo modelo parte desde los 22.590 euros. Una cifra todavía lejos de los 14.990 euros de la versión gasolina, pero que muestra la buena dirección que están tomando los coches eléctricos en un mercado como el nuestro, donde los precios han sido tradicionalmente prohibitivos.

Con el ë-C3, Citroen ha logrado reducir los costes de producción entre un 15 y un 20% entre otras cosas gracias al uso de las económicas baterías LFP. Un elemento que representa en torno al 40% del coste del vehículo, y que ha permitido al C3 eléctrico ofrecer una autonomía de 320 km por un precio razonable.

Será el primer coche eléctrico fabricado en Europa que se venda por menos de 25.000 euros. Un hito que no debería hacernos olvidar de que todavía queda mucho por hacer en cuanto a reducción de costes.

La competencia que llegará desde China

La cuestión es que con este lanzamiento, los fabricantes europeos podrían pensar que tienen el trabajo hecho. Menos de 25.000 euros, más de 300 km de autonomía, carga rápida de serie…etc.

Pero por desgracia, todo esto está superado técnica y económicamente por los fabricantes chinos, que tienen a la venta propuestas muy competitivas, y que además viven mejoras constantes empujadas por la brutal competencia que existe en el mercado asiático.

El mejor ejemplo es el BYD Dolphin Mini. El conocido como Seagull en China, se ha posicionado como un ejemplo perfecto de la evolución de las marcas chinas, y que llegará a finales de este año a Europa. Casi al mismo tiempo que el Citroen.

Es una propuesta algo más pequeña, con cuatro plazas, baterías de entre 30 y 39 kWh, y unos precios que según BYD, estarán por debajo de los 20.000 euros en Europa.

Diferentes consultoras han analizado al Dolphin Mini, y han quedado sorprendidas como un coche que se vende por apenas 10.000 euros en China, ha logrado un nivel de acabados y equipamiento tan elevado. Un modelo que incluye carga rápida, ayudas a la conducción avanzadas, e incluso dispone de cargador inalámbrico para el móvil de serie entre otros muchos accesorios.

Pero además de un diseño atractivo, amplio equipamiento, el Dolphin Mini tiene otra clave para lograr un precio reducido, y es la producción masiva. El pasado año, cuando comenzó su producción, en apenas 9 meses logró entregar nada menos que 200.000 unidades, con unas ventas mensuales que han superado las 40.000 unidades. Y eso de momento solo en China.

La cuestión es que no será el único, ni muchos menos. NIO ha visto el camino despejado, y por eso está lanzando dos nuevas marcas pensadas también para el mercado europeo, con una, Firefly, que se ocupará de los segmentos de acceso. Más madera.

El volumen, una de las claves

NIO Firefly

Mientras que los grupos chinos apuntan a producción de cientos de miles de unidades al año, Citroën por su parte ha confirmado a principios de año que el ë-C3 acumulaba 30.000 pedidos, entre particulares y empresas. Una cifra que no han vuelto a actualizar, pero que como vemos, está a años luz de la capacidad de producción de los fabricantes chinos.

La pregunta es a qué precio llegarán los eléctricos económicos de los fabricantes asiáticos. La respuesta suele ser, al precio que ellos quieran. Tienen un gran margen de maniobra, y podrán situar el precio por debajo de los europeos, independientemente de las cifras de estos. Algo que tiene en su temprana apuesta y su  producción masiva la razón de ser.

Opinión

¿Qué tendrían que hacer los grupos europeos? Simplificar la oferta, bajar precios y facilitar la compra para lograr aumentar volumen. Y es que hoy en día,. por ejemplo, navegar por la web de cualquier fabricante europeo es una odisea donde el más experto se pierde entre versiones diésel, gasolina, híbridas, híbridas enchufables, eléctricas…etc.

No menos bizarra es la visita a un concesionario, donde todavía uno se encuentra con una actitud negativa hacia los coches eléctricos. Un aspecto que de nuevo, frena las posibilidades de lograr una producción suficientemente elevada como para dar pasos adelante en reducción de costes.

Stellantis parece que ha sido la única que ha entendido todo esto, por eso se han asociado con Leapmotor, para tratar de atajar unos años y acelerar su evolución y que el tsunami chino no le pille totalmente por sorpresa como le pillará al resto de grupos.

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