CATL acelera la apuesta por las baterías de sodio también para coches eléctricos

CATL refuerza su estrategia con las baterías de sodio ante la fuerte subida del precio del litio. La compañía prepara su despliegue a gran escala en coches eléctricos y otros usos clave, como el respaldo de la red eléctrica, en una química que quiere darle una vuelta a todo el sector.

CATL acelera la apuesta por las baterías de sodio también para coches eléctricos

Publicado: 12/01/2026 09:00

5 min. lectura

CATL quiere acelerar su apuesta por las baterías de sodio y dejar claro que no se trata de una tecnología de transición, sino de una pieza clave de su estrategia a medio y largo plazo. El mayor fabricante de baterías del mundo ha confirmado que este mismo año comenzará el despliegue a gran escala de las baterías de sodio en estaciones de intercambio de baterías, coches eléctricos, vehículos comerciales y sistemas respaldo de la red eléctrica.

El anuncio se ha realizado durante una conferencia con proveedores, donde la compañía ha dejado un mensaje bastante claro: el futuro no será de una sola química. Según fuentes chinas, CATL considera que las baterías de sodio y las de litio convivirán bajo una estrategia “Dual-Star”, impulsadas principalmente por la evolución de los costes y la disponibilidad de materias primas.

Uno de los grandes detonantes de este cambio de enfoque es el fuerte encarecimiento del litio, que está tensionando los precios de las baterías de iones de litio actuales. Durante los últimos meses, el coste del carbonato de litio de grado batería en China se ha disparado más de un 50%, superando los 110.000 yuanes por tonelada, lo que equivale a unos 14.000 euros. Una subida que ya está teniendo consecuencias directas en la industria.

Nuevas baterías de sodio: más cerca que nunca de su producción masiva

CATL no llega tarde a esta tecnología. De hecho, fue uno de los primeros grandes fabricantes en presentar su propia batería de sodio a mediados de 2021. Aquella primera generación alcanzaba una densidad energética de 160 Wh/kg, una cifra modesta pero suficiente para determinados usos. En 2024, la empresa anunció una evolución de esta química que elevaba la densidad hasta los 200 Wh/kg, acercándose cada vez más a los niveles necesarios para su uso en automoción.

Para poner las cifras en contexto, las baterías de litio con electrolito líquido suelen situarse en torno a los 250-300 Wh/kg, por lo que el sodio todavía tiene margen de mejora. Aun así, CATL considera que sus ventajas en coste, estabilidad térmica y disponibilidad de materiales compensan esa diferencia en muchos escenarios de uso.

Un paso clave en esta estrategia llegó en abril de 2025, cuando la compañía presentó oficialmente su nueva marca de baterías de sodio, Naxtra, durante su Tech Day. Desde entonces, CATL ha comenzado a promocionar estas baterías para coches eléctricos, con una densidad energética que puede alcanzar hasta los 175 Wh/kg, orientadas especialmente a modelos de acceso y flotas donde el precio final es un factor decisivo.

Durante los últimos años, las baterías de sodio habían quedado en un segundo plano debido a que el precio del litio se mantenía relativamente estable. Sin embargo, el escenario ha cambiado de forma abrupta. El reciente repunte de los precios está obligando a los fabricantes a replantearse sus planes, y algunos productores chinos de baterías LFP incluso han paralizado líneas de producción ante la negativa de sus clientes a asumir los sobrecostes.

En este contexto, el sodio vuelve a escena como una alternativa real y cada vez más madura, no solo para el almacenamiento estacionario, sino también para coches eléctricos de uso diario. CATL parece decidida a liderar este movimiento y a convertir las baterías de sodio en una pieza fundamental del mercado, no como sustituto total del litio, sino como complemento estratégico en un sector cada vez más presionado por los costes y la disponibilidad de recursos.

Este artículo trata sobre...

Pixel