
Las baterías de sodio llegan a los camiones eléctricos: carga en 20 minutos, vida útil de 8000 ciclos y rendimiento en frío excepcional
El grupo chino FAW ha completado su primera ronda de pruebas en condiciones reales con un camión eléctrico equipado con baterías de sodio. Una tecnología que promete un menor coste, un mejor rendimiento a baja temperatura y unos tiempos de carga más competitivos.

Mucho se ha escrito en los últimos meses sobre las prometedoras perspectivas de las baterías de sodio en sectores como el de los turismos o el del almacenamiento energético estacionario. Sin embargo, un nicho al que hasta ahora no se había prestado tanta atención es el del transporte pesado (camiones, autobuses, etc), donde también podrían jugar un papel fundamental.
Mientras que en los coches eléctricos la densidad energética es clave debido a que hay menos espacio para las baterías, este aspecto no es tan importante en vehículos de mayor tamaño; de hecho, este es el motivo por el que las baterías LFP (litio-ferrofosfato) se utilizaron primero en autobuses, dando el salto a los automóviles más tarde.
FAW Jiefang, la división de camiones del grupo chino FAW, ha completado las primeras pruebas en condiciones reales con un camión pesado equipado con una batería de sodio. El proveedor es HiNa, empresa pionera en el desarrollo de esta tecnología. Sobre el papel, el sodio permite solucionar varios problemas a los que se enfrentan los camiones eléctricos con baterías de litio.
El más evidente es el coste, pues el sodio es un material más asequible y abundante. En este caso, estamos hablando de una batería gigantesca (339 kWh de capacidad), por lo que el ahorro podría llegar a ser muy sustancial. Por otro lado, las baterías de sodio ofrecen un mejor rendimiento a baja temperatura, lo que significa que un vehículo que las equipe perderá mucha menos autonomía en climas fríos.
Por último, pero no por ello menos importante, están los tiempos de carga: si bien es cierto que en los últimos tiempos se han desarrollado baterías de litio capaces de recargarse en cuestión de minutos (sin ir más lejos, las baterías Blade de segunda generación de BYD pueden pasar del 10 al 70% en 5 minutos y del 10 al 97% en 9 minutos), las de sodio podrían alcanzar tasas de carga incluso mayores.

Una alternativa cada vez más prometedora al litio
Las pruebas de FAW han tenido una duración de casi 7 meses, con un kilometraje acumulado de 15.000 km. Durante los test, se reprodujeron toda clase de escenarios de uso reales; además, también se realizaron pruebas en banco, ensayos de fiabilidad y rendimiento, evaluaciones a temperaturas extremadamente altas y extremadamente bajas...
La compañía señala que estas pruebas permitieron comprobar el buen funcionamiento, la seguridad y la enorme adaptabilidad de las baterías de sodio. A -40 ºC retienen aproximadamente el 90 % de su capacidad útil, lo que las hace ideales para zonas muy frías como el noreste y el noroeste de China.

FAW señala que el camión de las pruebas solo necesita 20-25 minutos para cargarse; además, la batería tiene una vida útil de más de 8.000 ciclos en condiciones de carga rápida. Li Shujun, gerente general de HiNa, cree que el coste de las baterías de sodio se igualará al de las de litio en 2027 o 2028. CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, cree que la paridad se alcanzará (al menos a nivel de celda) a finales de este mismo año.
Fuente | CnEVPost


